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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2013.

'LA GAVIOTA' (Canción--Criolla)

 

Letra: don Juan Bosch

Música: don Julio Gautreaux

 

Junto a la reja de mi blanca celda,

el mar despeina su melena azul.

 

Veo como se alza la gaviota y vuela,

como afanosa de volverse luz,

como afanosa de volverse luz.

 

Indecible anhelo detener las alas

del ave grácil que se eleva así,

desentumirlas, levantar el vuelo,

cruzar los aires y llegar a ti.

(se repite)

01/05/2013 10:08 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'SIEMPRE TE RECUERDO, AMIGO GUARAGUAO'

 

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El guaraguao en el 2008

 

Por Bernot Berry Martínez (bloguero)

 

El 5 de diciembre de 2011, cual regalo de navidad al pueblo que ese árbol vio crecer, fue derrumbado como basura insignificante el ícono de Macorís, su símbolo, el guaraguao del Parque Duarte. Lo mandó a tumbar el llamado Síndico o Alcalde de nuestro Municipio, Sr. Ant. Echavarría, un desconocedor total de la Historia de cuanto fue ese bicentenario ser vegetal, el más antiguo de los macorisanos. Lo hizo porque dizque afeaba el parque, ya que poseía un hueco en la parte baja del tronco causado por quienes orinaban sobre el mismo. Empero, ¿fue alguna vez tratado como merecía? Jamás. Siempre estuvo olvidado de forma indiferente por todas nuestras autoridades, sin importar las diligencias que algunas personas hicimos para que lo fuera cual se merecía. No obstante, jamás nos hicieron caso, más bien nos miraban con cierto odio ya que nunca hemos sido lambones de ninguna autoridad, sea electa o puesta por el Ejecutivo.

Somos gaviotas de la mar. Vigilamos hasta en lontananza nuestros horizontes. Somos trajinantes marinos, batalladores de principios, conocemos nuestra fortaleza y debilidades, pero jamás nos hemos rendido por un vil sueldo o anuncio para mantener algún programa en uno de los varios existentes en este pueblo que se cae a pedazos. Hasta el parque con el nombre del Patricio es una ruina, con asientos destruídos o en el suelo. Parece que no tenemos esperanza porque ciertos amarillentos comunicadores se encuentran vendidos al millonario Alcalde.

Por tanto, como buen macorisano de los pocos que quedamos en un pueblo lleno de aventureros, jamás olvidaremos al hermoso atalayador del Parque Duarte, que campesinos con azada a cuesta metidos a la politiquería, lo tumbaron de forma cruel, pudiéndolo haber salvado del hueco que le hicieron los aventureros.

Pobre guaraguao, tanto que nos serviste y sin embargo te trataron con inmenso irrespeto. Pero ellos lo pagarán. La Ley de Causa y Efecto siempre se cumple.

¡Cuánta desilusión aún tenemos por cuanto te hicieron!


04/05/2013 11:25 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


EL SIMULDOR (Relato)

 

Por: Bernot Berry Martínez (bloguero).

NOTA: Registrado en libro con Derecho de Autor.

Él va caminando hacia su hogar con su andar característico, ridículamente columpiándose de izquierda a derecha, haciendo que muchas personas sonrieran.

Lleva puesto un sombrero negro. Son casi la diez de la noche pero tiene unas gafas oscuras, especiales contra el sol, que ocultan sus tristes ojos.

Su vestimenta es algo estrafalaria, de ésas que usan los cantantes chillones, con voz molestosa, y que soportan y aplauden la gente tarada. Calza, cual regularmente realiza cuando anhela exhibirse por el pueblo, unas zapatillas de suave goma, con los que anda sin pisar fuerte, especiales para correr.

Sí, ahí marcha ese hombre, simulando ser perfecto, de hablar pausado, solitario en mente y alma, sin amigos, destrozado su corazón desde la pubertad, creyéndose indispensable, queriendo siempre imponer sus opiniones a los demás, arropando en sus tinieblas paranoicas a quienes les hacen el juego al siempre infante mimado, delgadísimo, cuya madre aún se aproxima a su lecho para que se duerma y el ‘cuco’ lo deje en paz, ese ‘cuco’ que viene a llevárselo lejos, a sus dominios pantanosos, esto según le aseguraba su abuelita, campesina señora que le encantaba relatar misteriosas y fantásticas fábulas.

Cuando llega a su morada se pone a mirar la televisión. Sin embargo, no pone atención al programa transmitido. Está inquieto. Algo lo perturba, así lo intuye su progenitora mirándolo de soslayo, dándose cuenta que los ojos de su hijo se hallan hacia el suelo, tal vez perdido en la distancia y el tiempo. Por un momento a ella le llegan deseos de acercársele para quitarle el sombrero y las gafas, acariciar su cabeza, susurrarle al oído palabras tiernas, tranquilizarlo, pero recuerda que eso le da rabia si se lo hace en la sala-comedor, y la buena señora no se levanta de la vieja mecedora, quedándose meciéndose en el viejo mueble en que su difunta madre, con el niño sobre las piernas, le narraba sus tétricos relatos.

Poco después el joven se dirige al baño. Allí orina abundantemente, los brazos levantados con las palmas de sus manos pegadas a la pared, tarareando una canción en voz bajísima que le agradaba muchísimo y que nadie, con la sola excepción de su mamá, sabía que a él le encantaba una barbaridad. Se lava la boca con sumo cuidado. Hace unas gárgaras con un brebaje que guarda entre el botiquín. De esa manera mantiene perfectas sus cuerdas vocales. Se quita los lentes oscuros para enjabonarse el grasiento rostro. Se recluye en su habitación. La ropa se la quita observando una salamandra que lentamente se mueve por el techo, acordándose de cuanto decía su abuela de tales animalitos (“son duendes que nos protegen de los malos espíritus”.) Su vestimenta guarda en un armario de tono pardo y que había pertenecido a su padre, aquel marinero desaparecido entre las olas del mar en una tormenta por la Isla Saona.

La puerta deja entreabierta: él nunca la cierra aunque tiene dos cerrojos. Entonces enciende un pequeño receptor y pone un cassette de un cantante cubano. La madre escucha esa grabación desde la sala. Oye que está siendo entonada por el hijo, quien la vocaliza con cierta intensidad pues le agrada hacerlo con su chirrante voz.

Ella cierra puertas y ventanas de la vivienda de madera heredada de sus padres (acerca de esa casa los muchachos del barrio aseguraban que a medianoche, con frecuencia, se notaba por su patio a un anciano con la cabeza desprendida, sosteniéndola en la diestra) Cuando la dama apaga el televisor y la luz de ese lugar, disponiéndose a quitarse su vestimenta para acostarse, percibe que su único vástago ha dejado de canturrear porque la grabación ha finalizado. Por eso, en el silencio dominante del sector, la señora escucha que su hijo saca el denominado cassette y coloca otro, uno con un volumen apenas audible, oyéndola mientras él la canturrea en voz baja --como si lo hiciera con la boca tapada con la gruesa sábana con la cual se arropa--. Empero, ella no le da importancia a tal motivo porque sabe perfectamente que tal canción, desde hace tiempo, de cuando estuvo muy de moda, era la predilecta de su amado ‘muchacho’, conociendo que la misma tuvo una poderosa influencia en la transformación suya, cambiándolo en forma radical de cuando vez, ya que:

...”las manos dentro de los bolsillos de su gabán,

pa’que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal,

lentes oscuros pa’que no sepan que ‘tá mirando,

con el tumbáo que tienen los guapos al caminar,

lleva un sombrero de alas anchas de medio láo,

y zapatillas pa’si hay problemas salir voláo, un

diente de oro que cuando ríe se ve brillar...

Cierto, en las calles, él, aunque no siempre, imita al ‘Pedro Navaja’ en la canción de Rubén Blades en la manera de andar, vestir, mirar. La madre lo sabe bien ya que la lleva escuchando bastante, y que su vástago la repite varias veces en determinadas noches, hasta que súbitamente lo oye chillar:

--¡El cuco, abuela, el cuco! --y la pobre mujer se levanta deprisa, entrando a su habitación, quitándole la frazada que cubre su asustado rostro, tranquilizándolo con susurrada voz en tanto le acaricia los sudorosos cabellos como lo viene haciendo desde el repentino fallecimiento de su madre en la mecedora, aquella buena contadora de las siniestras narraciones.

 

07/05/2013 10:08 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'MIGUEL, CUIDADO CON RAFAEL HIPOLITO'

                              

Por Bernot Berry Martínez    (bloguero).

 

Ay Miguel Vargasparece que los muchos tropezones que has tenido en tu vida política no han logrado que escarmientes y levantes los pies bien alto para que nuevamente no vayas a tropezar y caigas de bruces.

¿Aún no has comprendido que en política no hay amigos y mucho menos compañeros? ¡Qué confiado sigues siendo a pesar de los tantos sinsabores que has tenido!

Realmente me das pena, Miguel, aunque reconozco tu capacidad para dialogar con tus insensatos enemigos.

Bien deberías tener en cuenta que el PPH sigue tan vigente como ayer, que no perdona y que te encuentras en su lista de exterminio. Rafael H. Mejía es un ser sumamente astuto, quien con seguridad engañaría al mismito diablo si de veras éste existiera. Rafael H. se halla rodeado de un grupo similares a él en todo, esencialmente en experiencia negativa contra el pueblo. Son mentirosos hasta lo indecible. Ellos se encuentran apoyados por la rancia oligarquía fascista cibaeña, la más perversa y poderosa del país, quienes solamente anhelan tener presidentes de esa rica región.     

Sr. Miguel Vargas Maldonado, usted es una persona seria, educada. Recuerde que las aves de la misma especie vuelan juntas. No se junte con los del PPH o lo engañarán de nuevo. Ud. Podría ser presidente si se aleja de esos individuos que desbarataron el local del PRD, pateando y lanzando al suelo a dignas damas que se hallaban en la reunión. Esos turberos al estilo del trujillato los mandó Hipólito, quien se halla familiarizado con esa forma del tigueraje actuar. No me explico cómo Ud. olvidó esos acontecimientos que aún se sienten en las vecindades del local del PRD.

¡Bueno, se dice que el dominicano olvida pronto!

Miguel Vargas, tenga dignidad y no se junte con esos tipos de la peor ralea del país o lo pagará caro. Ellos desean de Ud. cogerlo de mojiganga como en efecto ya hicieron y tratarán de nuevo hacer.

¡Deje a los dinosaurios y sus tigres con Hipólito. Siga su rumbo hacia la aurora  con su gente de valía, como siempre han realizado los grandes vencedores!           

10/05/2013 11:04 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

UNA EXCELENTE PROMOCION

Por Bernot Berry Martínez (bloguero)

Lo cierto es que la promoción creada para atraer a los infelices adultos que nunca aprendieron a leer y escribir por las causas que fueran es muy atractiva, realmente podría llegar a los que aún no sienten atraídos por cuestiones de edad, vergüenza, etc.

Felicito muy de veras, con la sencillez que me caracteriza, a los creadores y a quienes actúan en la misma. Realmente es muy impresionante. Es más: bastante tiempo hubo de pasar para que yo observara una con tanta calidad humana. Es algo que le llega a quien tenga sensibilidad, cosa que poseo en abundancia gracias a mis padres. Por eso siempre los recuerdo con ese afecto de hijo agradecido, aunque no pude darles cuanto había ansiado por cuestiones de una sociedad de clases. Y tal vez lo anterior siempre ha sido un cruel peso que llevo a cuestas. Pero jamás he robado ni hecho mal a nadie, de lo cual me siento orgullozo, esencialmente para tranquilidad de sus memorias.

Es increíble que algunas personas critiquen de manera tan envidiosa y egoísta esa posibilidad de aprender. Es que la politiquería es tan perversa que nada cuanto haga el adverso es correcto, sino todo lo contrario. Hasta se inventan cosas absurdas para que los ‘pelagatos’ que los siguen las divulguen por todas partes, haciendo un feo servicio a la Patria, ya que les quitan animosidad de adquirir ese conocimiento a gente que nunca tuvieron la oportunidad que ahora les llega en bandeja de plata.

Es por eso que lo mejor es no tener amarre o contrato con nadie. Lo muy bueno es ser independiente para realizar cuanto a uno le plazca. Y yo soy así. Y me desprecian por ser como soy. Empero, no se atreven a señalarme con sus sucios índices llenos de fango, vendidos por unas vergonzosas monedas. Y deben recordar que la mentira no llega a una cuadra.

Por tanto, les exhorto a todas aquellas personas que no saben leer a dejar la vergüenza entre un sobre lacrado y se lo entregue a quien no desea que usted aprenda, incluso a poner su nombre, para continuar explotándolo al máximo y ellos seguir en sus mansiones y andando en lujosos vehículos.

¡VIVAN LOS CIUDADANOS DE A PIE! ¡FUERA LOS ENVIDIOSOS QUE LES HACEN EL JUEGO A LOS OLIGARCAS GOLPISTAS!

15/05/2013 10:13 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

‘LAS TRES SECUESTRADAS EN NORTEAMERICA’

 

 Por Bernot Berry Martínez (bloguero)


Hay algunos asuntos que no entiendo bien en los terribles y lamentables secuestros de esas jóvenes durante diez años en dos de ellas y once en una. Es una larga duración que compartieron los cuatro, el boricua secuestrador y las muchachas.

Se afirma que el hombre las tenía sugestionadas pues les daba golpes, las amarraba, abusaba sexualmente de todas, que embarazó a una varias veces pero que la hizo abortar con fuertes golpes por distintas partes del cuerpo, principalmente en el vientre , que la dejaba sin comer todo el día, etc.

Realmente parece una historia fabulosa, extraída de esas historias de horror que tanto les encantan a los norteamericanos.

Reconozco que las mujeres son más fuertes que los hombres. En su “debilidad” física la Naturaleza las dotó para poder soportar una presión sicológica mayor, poderosas torturas, que pocos hombres soportarían.

Es más, pienso que quizá ningún hombre aguantaría diez años como supuestamente lo hicieron esas jóvenes. Moriría de tristeza. El hombre, aunque físicamente mejor dotado que la mujer, no posee esa intuición de la cual se hallan dotadas las féminas para aguantar terribles tragedias que les podrían acontecer.

Por consiguiente, aunque reconozco el poder que ellas poseen, no entiendo bien cómo la joven pudo abortar a golpes limpios, sin comer, el inmenso miedo que debía de tener sin que físicamente se deteriora hasta el extremo de fallecer a causa de un derrame sangrante. Eso no lo entiendo, como tampoco la depresión que debió hacer estragos en todas ellas por hallarse privadas de su libertad por un sujeto en extremo perverso, quien disfrutaba con tenerlas en tales condiciones físicas. Entonces es un auténtico sádico.

Tampoco entiendo cómo ellas, en diez años, no trataron de eliminarlo por cualquier forma posible, fuera a garrotazos, cuchilladas, como fuera, ya que él las mantenía prisioneras, prohibidas de su libertad, la causa principal por la cual las personas se rebelan contra sus tiranos.   

¿Eran cobardes y por eso no se atrevieron? Nadie lo es en esa situación, pues se trata de obtener la libertad que ese ser les había prohibido porque a él le dio la real gana. Entonces, ¿qué se esconde tras bastidores? Es algo que tal vez tratan de indagar los investigadores, sicólogos, siquiatras, asimismo esos humildes sujetos que nadie conoce pero que todo lo saben y averiguan.

Aguardamos en qué terminará esta nueva novela que se teje en EUA, la cual con seguridad harán una película que posiblemente se llamará: “La casa del horror”.      

18/05/2013 10:38 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'NO ESTOY DE ACUERDO CON ESE ABSURDO'

 

Bernot Berry Martínez (bloguero)

Turenne

 

Desde luego que algunos de cuantos podrían leer este comentario, esencialmente los políticos, podrían decir que yo no recibo nada de la Junta Central Electoral y por eso escribí el presente trabajito. Ellos tienen toda la razón de afirmar lo que les dé la gana. Y sin embargo, amigos, les puedo asegurar que se encuentran equivocados.

Y claro que lo estarían, pues el dinero que la JCE les ofrece a los partidos políticos reconocidos, el cual pertenece al pueblo que lo paga en impuestos, ellos lo disfrutan en distintas actividades, como pagar empleados, teléfonos, locales, papeles, y eso les cae de maravilla para resolver problemas burocráticos. Además los dirigentes se quedan con una buena tajada que gastan en parrandas, negocios, etc. Ese dinero que les ofrece la JCE es una felicidad para nuestros políticos, la mayoría unos vagos que viven del cuento, varios sin haber trabajado en su vida.

Y por eso yo no estoy de acuerdo con ese absurdo de que mis impuestos que pago por malos servicios, precios altos en medicinas quo uno no sabe en dónde diablo las hacen y si realmente sirven, en pésimos alimentos, y en muchas vainas más, vayan a unos parásitos politiqueros, demagogos, quienes se ríen a mandíbulas batientes de un pueblo ignorante, analfabeto, sin esperanza de mejoría, alienado por el dogmatismo de doctrinas religiosas con pastores y curas que les hacen el juego a los denominados “políticos”, gente que jamás estudiaron las ciencias políticas. Por tanto me interrogo: ¿Si usted no estudió política, cómo diantre se metió a eso? Y uno tiene que contestarse:

¡Oh, para hacerse millonario con este pueblo de pendejos!

 

22/05/2013 10:54 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'RETROSPECCION'

Por Bernot Berry Martínez

(bloguero)

Me dolió tanto tu partida que jamás

podré reponerme.

Vives en mí.

Caminé de lugar a otro buscando

reemplazarte.

Empero, ¿con qué podría hacerlo?

¿Quién escucharía cuanta tristeza narraría?

Llevo penas encima cuan inmenso peso.

De cuando en vez alguna sonrisa infantil

alivia la carga,

o canto de ruiseñor,

vuelo de garza,

lejano arco iris,

brisa otoñada,

crepúsculo de mi triste pueblo,

perfume del limonero,

estrellas de nuestra galaxia,

leyendo buen libro,

pero esencialmente llenando papeles con

palabras que hacen relatos, versos, tonterías

que a pocos importa.

Cierto, y así va pasando mi vida,

sin poder olvidar tu afectuosa mirada,

voz amorosa dándome aliento en

mundo espantoso.

Terrible es conocer que tal vez fallé en

mi deber.

Caramba, si pudiera devolver el tiempo

hacia atrás.

Sí, estoy seguro que te hubiera hecho

muy feliz,

madre mía,

fallecida en mis brazos

el 4 de Enero de 1989.

 

NOTA: De mi libro con Derecho de Autor "Más allá de la esperanza".

25/05/2013 11:38 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

ESE RAFAEL L. TRUJILLO MOLINA ('Chapita')

                                             

NOTA: Por un nuevo aniversario de su ajusticiamiento. 

 

Por: Bernot Berry Martínez      (Bloguero)

 

    Parientes muy cercanos a la horripilante bestia “humana” conocida por Trujillo, igualmente sus aduladores a sueldos, tienen una enorme propaganda a favor de su régimen de terror que ese bicho les ofreció a los dominicanos durante 31 años con el firme apoyo de los norteamericanos y la iglesia católica. Estos familiares y sus lisonjeros son tan criminales como lo fue Rafael Trujillo Molina. Ellos lo llevan en la sangre, en el ADN el cual no se equivoca de acuerdo a los investigadores. 

   Trujillo mató a numerosas personas honrosas, rodeándose con la escoria de la nación: asesinos, ladrones, abusadores, terribles violadores..., poniéndolos en la policía y milicia para que aterrorizaran al pueblo. Sin embargo, el gran apoyo que obtuvo fue de esos intelectuales inescrupulosos que por amor al dinero, a vivir bien, cómodos, sin ser molestados ni irse hacia el extranjero como muchos de sus colegas. Tales intelectuales eran grandes sinvergüenzas. Estuvieron junto a él a pesar de que conocían perfectamente de que el tirano, a quien servían con gran esmero, era un terrible criminal. Es tal vez por eso que este ser detestable estuvo tantos años en el poder, abusando de los infelices (más del 80% en la pobreza extrema), quienes sobrevivían a duras penas. La gente andaba descalza, con una sola ropa y otra dominguera. Algunos teníamos unos zapatos durísimos, que usábamos para ir a la escuela, a veces a la iglesia, o los domingos a conversar con muchachas en el parque, también a escuchar música (retreta) que interpretaba la Banda Municipal.   

    Este monstruo con figura de hombre nació en San Cristóbal, Rep. Dom., el 24 de octubre 1881, muriendo asesinado por un grupo de valientes que lo ejecutaron en la noche del 30 de mayo 1961, en un complot elaborado durante bastante tiempo. Ellos aguardaron el momento preciso para hacerlo, llegándoles esa noche de su eliminación cuando se dirigía sin escolta hacia San Cristóbal a un encuentro dizque con una bella joven desconocida. Es que Trujillo fue un enfermo del sexo. Era lujurioso en extremo. Algunos estudiosos de su personalidad, principalmente sexólogos, consideran que era bisexual, y que huía de su verdadero yo abusando de pobres doncellas porque probablemente en el fondo era homosexual. Parece que las odiaba ya que cuanto más le hacía gozar era introducir el dedo para quitarle su virginidad, ya que algunas no alcanzaban la pubertad. ¿Cuál será la verdad de todo esto? Porque siempre se ha conocido de bravos soldados que en el fondo son homosexuales. Bueno, con tantas zonas desconocidas en la sexualidad es muy difícil llegar a una lógica conclusión. Hay que reconocer que uno de los Trujillo, Bienvenido, era un tremendo ‘pajaruco’, y que el Palacio Nacional estaba lleno de tales sujetos.

   Pocas fueron las doncellas que lograron escapar a tan despiadado individuo cuando eran señaladas por sus informantes (mujeres maduras mayormente) en distintas partes de Dominicana, encargadas de buscarlas y llevárselas. Las jovencitas muchas veces no eran para él, sino para importantes “personalidades” de los Estados Unidos y de otras latitudes, esencialmente senadores e importantes diplomáticos. Sus padres a veces recibían cierta compensación. Mas, aquellos progenitores que no cooperaban con el brutal gobernante eran considerados como enemigos del régimen, haciéndoles la vida imposible, metiéndolos presos por cualquier cosa, pasando su familia grandes dificultades. Hasta los propios familiares de éstos se les alejaban para no caer en la misma situación. Diversas familias acomodadas se volvieron enemigas por siempre. Así de horripilante fue la tiranía que los yanquis y la iglesia católica (compuesta por una mayoría de curas pedófilos) la apoyaron, esencialmente los hipócritas jesuitas y el siniestro Opus Dei. Pero como nada dura por siempre, el dictador fue mandado a ejecutar por quienes lo pusieron, esos yanquis de doble y triple moral, utilizando a los secuaces del propio tirano, aunque siempre se ha tratado de ocultar, de dejar a los gringos fuera de la conspiración.       

    Desde muy joven, Rafael, junto a varios de sus hermanos, se dedicó a cuanto más le complacía: el cuatrerismo, la falsificación de cheques y el hurto postal, algo con seguridad heredado de su padre, José Trujillo Valdez, un aventurero ladrón, hijo de un español canario que vino cuando la anexión de la República a España. Trujillo cayó preso en varias ocasiones. No obstante al volver a salir en libertad de nuevo retornaba a sus andadas delincuenciales. Él dirigió la terrible banda la 42, muy tenida por sus violentas atrocidades.

    Su madre se llamó doña Julia Molina Chevalier, de ascendencia haitiana. Se asegura que ésta jamás le perdonaría haber ordenado la muerte de un hermano.    

   A Trujillo le encantaba que sus secuaces le llamaran ‘el jefe’. Sin embargo era mejor conocido con el mote de “Chapita”, ya que fue un gran aficionado a las medallas, poniéndoselas para que adornaran su pecho. Con ellas se sentía como el pavo pajuil. Incluso se las compraba a los ebrios oficiales gringos cuando parrandeaban. Se unió a los invasores norteamericanos que llegaron en 1916 con el propósito de poseer a Dominicana entre las sangrantes garras de su Águila Imperial, uno de sus principales símbolos, Trujillo traicionó a su país, convirtiéndose en un real renegado, un desdichado mercenario. Participó con orgullo en la lucha contra los nacionalistas dominicanos que con ferocidad, patriotismo, valentía, honor y dignidad se les opusieron a los interventores por varios años en las Praderas Orientales.

    El teniente Trujillo --de inmediato los gringos le pusieron ese rango al notar su fidelidad a ellos y su odio a los nacionalistas-- y un grupo que comandaba con el sargento “Sendito”, llevaron el terror a las praderas del este. Fue algo increíble cuanto hicieron a los humildes campesinos, los cuales perdieron sus tierras, animales, casuchas, violaron a sus mujeres e hijas, ahorcando a muchos porque según sus confidentes --fue más criminal que los invasores-- eran familiares y cooperadores de los guerrilleros del Este, única región de Dominicana en donde se alzó con sobriedad la tricolor Bandera Nacional. La cantidad de propiedad ajena que robó fue tremenda. Se afirma que las vendió a los empresarios azucareros y ganaderos de la región.

    Realmente a Rafael L. Trujillo Molina solamente se le puede comparar a Pedro Santana, otro enorme traidor a la Patria y asesino, quien vendió el Proyecto Republicano ideado por Duarte y Los Trinitarios a los españoles por un título dizque de la nobleza, creado especialmente para él: “marqués de las carreras”. ¡Qué charlatán!

    Los corajudos combatientes del Este, llamados Guerrilleros (“gavilleros” los denominaban esos traidores y “·bandids” los gringos), pelearon por el decoro de la nacionalidad dominicana. Pero ningún gobierno aún los recuerda, ni siquiera con una diminuta tarja por el Seibo, lugar por donde más se combatió. El servilismo de estos politiqueos hacia los norteamericanos es fabuloso. Parece que lo hacen  con la finalidad de que esa rebeldía se pierda en el tiempo, principalmente entre los jóvenes. Esa es la ingratitud de los “políticos”, ya que no les conviene esa ejemplar manera de actuar cual lo hicieron aquellos nacionalistas. Y ningún senador o diputado dizque dominicano, que conozca, ha realizado mención de esos luchadores contra los intervencionistas y sus mercenarios. No lo efectúan ni por demagogia. Porque en honor a la verdad en Dominicana existen demasiados ‘trujillitos’. Sólo hay que darles un carguito para que de inmediato comiencen a robar del erario público. Se los contempla subir hacia una elevada posición en el gobierno de turno con viejos zapatos, trajes prestados, y al poco tiempo poseen lujosas viviendas, ropa carísima, sus hijos en colegios privados, con queridas, pistolas al cinto, arrogantes, sus esposas cargadas de finas prendas, etc. Y son de todos los partidos que lo hacen después de Trujillo, exceptuando el del gran escritor, literato y político don Juan Bosch, el cual por decente y honesto apenas duró casi siete meses, luego de ganar unas elecciones con el mayor porcentaje en la historia dominicana.

    “Chapita” mantuvo un grupo de informantes (Servicio de Inteligencia Militar, SIM) que se encargaban de llevar el horror entre el pueblo, básicamente contra los clandestinos disidentes de la dominante autocracia. Los asesinaban de forma espantosa, pero antes los torturaban con ferocidad. Una de sus principales torturas era sacarles ojos, cortarles los dedos, uñas, como también extraerles dientes y muelas. Pero todo esto lo efectuaban regularmente con personas sin apellidos sonoros, sin tener a alguien que hablara por ellos. En cambio, si lo tenía, con regularidad el dictador los perdonaba, teniendo que hacer una misiva pública dándole las gracias al magnánimo benefactor de la Patria, siempre con la consigna “Dios en el cielo y Trujillo en la Tierra”.

  Esas torturas del SIM lo efectuaban contra cualquier persona, sin importar sexo ni edad. A la Licda. En Educación y primera médica dominicana --nació en Higüey pero se crió en Macorís-- que estudió con enormes sacrificios, especializándose luego en Francia, la siempre admirada y ejemplar maestra, Dra. Evangelina Rodríguez Perozo, considerada una de las mujeres más ejemplares de la Rep. Dom., porque fue ‘chivateada’ de contribuir con aquellas huelgas azucareras en Macorís y La Romana, dirigidas por el Partido Socialista Popular, PSP, y que hicieron temblar al régimen, teniendo la galena 68 años, la torturaron desnuda por varios días, colgada como cerda, violada varias veces por soldados, soltándola luego de unos días desnuda por un camino vecinal de Hato Mayor con la finalidad de que falleciera. Todo eso se narra en la novela “Una flor para Evangelina Rodríguez”, de nuestra autoría, y que la puse en mi blog de manera gratuita, aunque fue publicada (600 ejemplares con grandes sacrificios, teniendo que regalar la mayoría de los ejemplares para que no se perdieran). Esta gran mujer la tienen olvidada –similar a los guerrilleros del Este-- todo porque estuvo en contra de la iglesia y los yanquis, también porque era una real socialista, no de nombre como es cierta “Internacional Socialista”, la que se encuentra dirigida por los grandes capitalistas.  

  Cierto, Evangelina Rodríguez era del Este, pobre, no capitaleña ni cibaeña, tachada de comunista, y tal vez por eso no le dan la importancia que se merece como han hecho con otras damas dominicanas. Pero ella vive, su memoria no perecerá aunque así lo anhelan los curas.    

   Trujillo se casó varias veces. Primero con Aminta Ledesma. De ese matrimonio nació Flor de Oro, la que sería esposa del playboy Porfirio Rubirosa. Luego lo haría con Bienvenida Ricardo, Sra. de Monte Cristi, dejándola para matrimoniarse con María Martínez, con la cual tuvo tres hijos: Ranfis, Angelita y Rahdamés. Se dice que el primero no nació del matrimonio, debiendo Trujillo (aún estaba casado con bienvenida) casarla con un cubano llamado Rafael Dominici, su amante, esto para guardar las apariencias. Empero, todo esto le trajo al vasco Jesús de Galindez porque escribió un libro en el cual decía que Ranfis no era hijo de Trujillo. Esto incomodó tanto al dictador que lo trajeron secuestrado desde Nueva York, endrogado, y despertara frente al tirano, quien le hizo comer las páginas de su obra para después darle un disparo en la cabeza. No se conoce con certeza cuánto hijos dejó Trujillo regados por el país. Se conocen a los de sus matrimonios, también los de sus amantes favoritas (Lina Lovatón y Elsa Bermúdez), aunque dicen que no tuvo con Norma ¿Meinardo? y Mony Sánchez.   

    Trujillo ascendió de manera meteórica en la milicia. En diez años llegó a ser general. Y poco después era Presidente. Obtuvo el rango de generalísimo, igual a Franco, dos fascistas que no se podría asegurar quién fue más terrible de los dos, pues si se lanzaba una moneda, de seguro que podía caer parada.      

    Este país estaba tan relajado por los Trujillo, que a Héctor (’Negro’) le hicieron Generalísimo en 1959. Además pusieron a Ranfis como general conjunto del ejército, marina y aviación. Los militares le llamaban por abajo “El Pato”.                                                                           

    La fortuna de los Trujillo nunca ha sido averiguada con exactitud, pero se la considera una de la más grande en aquel entonces. En otras palabras, era una de la más grande en el mundo, mientras el pueblo se moría de extrema necesidad.                                            

30/05/2013 10:51 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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