Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2011.

A DANILO MEDINA

 

POR: Bernot Berry Martínez   (bloguero)  

 

    Deseo felicitarle por el gran triunfo obtenido en las primarias del PLD. En las mismas, cual se esperaba, ganó usted por un alto porcentaje. Todos quedamos boquiabiertos por tan elevado votos obtenido, ya que iba contra tres buenos aspirantes. Las elecciones fueron tan transparentes que nadie protestó, al contrario los demás les felicitaron al reconocer que ganó en muy buena lid.

    Ahora bien, Sr. Medina, me parece que usted debería llevar una excelente persona para que lo acompañe en la búsqueda del triunfo total, la cual es la obtención de la Presidencia. Y para mucha gente, tambien para mí,  ésta es la gentil Primera Dama, doña Margarita Cedeño de Fernández, una fémina muy querida entre las mujeres. Y esto lo informo de una manera sincera, ya que no tengo ninguna relación con doña Margarita, a la cual conozco sólo por fotos y la televisión.

    No obstante, se dice que ’la verdad es para decirla’. Y en este caso lo escribo sin tapujos. No busco prebendas. Todo cuanto hago es a base de cuanto anhelo, tratando de no ofender a nadie pues me considero un periodista independiente que no tiene bandería política. Soy de esos pocos hombres que aún luchan contra molinos de vientos que solamente existen en nuestra imaginación. Quizá muchos se enojen con este trabajo que he realizado de manera espontánea. Sin embargo quiero que sepan que lo he efectuado porque realmente me dio la gana. No tengo patrón. Hace tiempo que nadie me manda por un sueldido de hambre, teniendo algunos colegas que vender su pluma y conciencia para conseguir dinero para sobrevivir, ya que tienen costumbres bastante caras. En mi caso soy todo lo contrario, y eso que no soy religioso.  

    Por tanto, Sr. Medina, aguardo que tenga en cuenta a Doña Margarita para que le acompañe en este gran combate que se avecina, siempre que el Dr. Leonel Fernádez lo vea bien, ya que es su esposa, y toda empresa siempre tiene que marchar de forma compatible.

    Pienso que ella realmente sería una excelente vicepresidenta, ya que las mujeres se verían representadas en este país machista, de trujillitos, de gente que se cree indispensable, arrogante. Recuerde que ellas son la mayoría en esta nación duartiana.

     ¡La simpatía de cuanto goza doña Margarita sólo puede compararse con la siempre bien recordada Eva Perón!  

                  

01/07/2011 19:53 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

NUESTROS PARTIDOS Y LA JUNTA ELECTORAL

                  

 Por: Bernot Berry Martínez        (bloguero)  

 

    La gran verdad es que en la República Dominicana existen demasiados partidos políticos. Con excepción de los mayoritarios, pienso que nadie puede aprenderse los nombres de todos ellos.

    Es que en este pobrísimo país fallido cualquier vividor se inventa un partidito con la finalidad de conseguir dinero de la Junta Electoral, la cual con enorme facilidad los reconoce y vengan los cuartos, los molongos, dinero que paga el infeliz pueblo con los muchos impuestos que debemos pagar para dizque vivir en este suelo golpeado por los politiqueros que nos hacen la vida muy difícil de llevar.

    ¡Caramba, cuántos oportunistas viven en la llamada Patria de Duarte, un mártir que murió de tuberculosis en Venezuela, Padre de la Patria, un ser superior! Aún uno no puede entender cuál es la causa por la cual los hombres perversos siempre se salen con la suya.

    ¿Es que el dios dormilón los ayuda para que los pueblos del mundo vivan llenos de necesidades? Porque realmente no es aquí, en este pequeñísimo dizque país que vivimos tan mal, es casi en el mundo entero, mientras un grupito de politiqueros se da la gran vida, con enormes mansiones, lujosos vehículos, chicas elegantes, vistiendo hermosas vestimentas, etc. Y junto a ellos los empresarios apoyadores y la peligrosa gente del narco.

    Si usted se fija bien el planeta está a punto de estallar. Posee demasiada presión. Es por eso que escribo cuanto me da la gana, porque aquí solamente sirve un grupito que ya no se mete en nada. Es una nación podrida desde su nacimiento, cuando al pobre Duarte lo traicionaron esos sinvergüenzas que pululan por todas partes maquinando cómo joder al prójimo.

    Y como soy uno de esos periodistas independientes, sin estar vendido a ninguna organización politiquera, tal vez con la vida en un hilo, sin carro,  sin tener en qué caerme muerto, me puedo  dar  el  lujo de relatar lo que considero es lo correcto, claro para mí. Es por eso que meditando de manera profunda he llegado a la conclusión de que los jóvenes son quienes deben dominar, principalmente las mujeres. Es que los hombres lo han tan mal que debemos darles la oportunidad a las féminas. Quizá ellas tengan más raciocinio de gobernar para la mayoría, de saber distribuir las riquezas más equitativamente. Los ancianos debemos quedarnos observando por una rendija, ya no servimos para cambiar nada: estamos obsoletos. Nos encontramos muy atrasados en una sociedad que va cambiando de manera rápida y constantemente.

    Sé que muchos me odiarán más por cuanto escribo. Con seguridad quisieran hacerme tragar estas palabras. Empero, camaradas colegas, ustedes siempre han ganado, ¿cuándo lo ha realizado un infeliz caminante de a pie? Lo que no pueden hacerme es cambiar de actitud, mi forma de ser. Con esto se nace. Se halla en el ADN. Y como decía Martí: ‘la palabra es para decir la verdad, no para encubrirla’.

    Si usted quiere votar hágalo por gente joven, nunca por viejo del pasado. O no lo haga por nadie, de esta forma no tendrá remordimientos. Pero lo mejor que puede realizar la Junta Electoral es no darle un peso a nadie. Los que desean trabajar en política que busquen dinero, así hacen en yanquilandia y en Europa.   

    Mientra tanto: ¡Abajo los tiranos del mundo y que vivan los Periodistas Independientes no vendidos al dinero corruptor!      

 

07/07/2011 09:49 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


'LA PRUEBA QUEDO EN EL ASFALTO'

Por: Bernot Berry Martínez        (bloguero)    

 

De nuestro libro de relatos ’En ese doblar de campanas’ 

 

    Le llamaban Luisín. Aunque todavía era joven, unos 28 años, poseía una barbita blanca y tenue mostacho gris que le daba cierto aspecto extravagante. Era mestizo delgado, regalador de cautivadora sonrisa con la cual contribuía en hacer esta vida menos pesada, más llevadera. A él le dominaba una profunda obsesión: la Literatura de ficción fantástica, perdiéndose con ella por entre rozados ensueños que le conducían lejos de la realidad pesarosa y asfixiante. 

    Él recorría el pueblo cargando voluminosos libros que encorvaban su estrafalaria figura. 

    Empero, por su forma de comportarse era vigilado por seres sin conciencias, porque le consideraban peligroso. Día y noche lo perseguían. Con gran esmero ellos escudriñaban sus huellas. Cierto, hasta cundo dormía lo espiaban, ansiosos de conocer todo lo suyo, incluyendo las veces que roncaba, soñaba, latía su corazón.        

    ¿Se dio alguna vez cuenta de que sus pisadas eran seguidas por personajes sin tiempo? Tal vez no, ya que no le agradaba conversar sobre tales cosas. 

    --Eso es ficción de ustedes --afirmaba cuando les aconsejábamos tener cuidado con esos perversos individuos que le seguían, prefiriendo remontarse hacia donde esas aves de paz, las conocidas ‘tijeretas’, sin aceptar la cruda verdad que tenía delante de sus ojos. 

    Entonces fue que en triste tarde crepuscular vino a suceder lo que tanto temíamos. Sí, frente a varias personas y cuando se dirigía a su morada, despareció en medio de una vorágine de luces y voces y fuerte ronroneo de poderoso motor en el centro mismo de la lomita de la Ave. Independencia, originando de inmediato diversas y extrañas conjeturas.         

    ¿Qué le sucedió a Luisín?, fue la interrogante que nos hicimos, sin faltar la prensa escrita, radiada y televisiva. Sin embargo, solamente obtuvimos tenebroso silencio.       

    De improviso yo, su íntimo amigo, recibí una rara misiva donde vivía que me hizo asombrar al leerla. Claro, no podía suceder otra cosa. Y con precaución, no diciéndoselo a nadie, con suspicacia efectué indagaciones sin importar odiosas miradas Cierto, anduve averiguando lo de la carta por un mundo abstracto, percibiéndolo tan real como tibieza recibida al cargar gaviota herida. Y me admiré en demasía. Fue en eso que, anhelando finalizar con las muchas suposiciones que continuaban formulándose por su desvanecimiento, invité para determinado atardecer a parientes y amigos suyos, también a curiosos, en el Salón del Ayuntamiento para hacerles partícipes de mi increíble averiguación.       

    Y llegó el día de la reunión. Repleta de gente se encontraba la sala. Había sombrío mutismo entre los asistentes, quienes muy atentos me contemplaban, viéndome cuando me levanté de la silla, sacar del bolsillo de mi camisa un papel, desdoblarlo, escuchándome decirles en alta voz: “Miren, en este manuscrito se halla la respuesta de la desaparición de Luisín” --callé, lo mostré, oí un murmullo, y continué: “Eh, claro, parece algo absurdo, pero me llegó a donde vivo, no les miento, siendo lo rarísimo de que la letra es de Luisín, así lo comprobé con otras cartas de él... Eh, pero escúchenme, por favor” --hablaban, empezaron a discutir, algunos se levantaron, el momento era fuerte, emotivo, me sentí ridículo. No obstante grité enojado, moviendo los brazos: 

    --¡Carajo, silencio, silencio, silencio! --y fueron calmándose, tomando asiento aquellos que se pusieron de pie. Y volvieron a ponerme atención. Y entonces, respirando profundamente, seguí diciéndoles: “Oigan, escuchen lo que él me afirma en su misiva, que mientras iba subiendo la lomita de la Independencia, cruzando hacia la otra calzada, en el medio de esa avenida fue notando maravillado que la larga vía comenzó a expandirse misteriosamente, sintiendo un estremecimiento en todo su ser, aconteciendo que en breve instante él se encogió, achicó, su cuerpo se redujo completamente en  una pequeña mancha, mancha que quedó estampada sobre el pavimento”. Y dejé de hablarles porque se hallaban riendo y varios me señalaban. Y sin embargo, casi de inmediato proseguí manifestándoles: 

    --Escuchen, esto no es cosa de risa, no es relajo, es algo muy serio, algo que quizá no sea para mi intelecto, así me parece. Empero, deberían de averiguarlo como lo hice yo, pues por este papel --lo levanté-- fui al centro de esa lomita, explorando, buscando la verdad, viendo con estos ojos que la tierra se los comerá --hicieron un tremendo silencio-- créanme, hallé una imagen, un dibujo igualito a Luisín, con su rostro completo, la barbita blanca, el bigotico, su inocente mirada, sonriendo como siempre. También les comunico que contemplando bien esa mancha, esto se los juro por los restos de mis inolvidables padres, que observando cautelosamente dicha  mancha en el asfalto, uno, eh, sí, uno de inmediato sospecha que a Luisín....   

    Los oyentes salieron a toda prisa hacia la mencionada lomita de la Av. Independencia.                      

 

bernotberrym2@hotmail.com

12/07/2011 10:19 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'LLEGO PAPA NO, EL ABUELO SI'

                        

Por: Bernot Berry Martínez      (bloguero)

 

    La gran realidad es que existen adulones en esta politiquería quisqueyana que se pasan de la raya en alabar a sus candidatos preferidos. Y lo peor es que el aspirante se lo llega a creer, llenándose de un orgullo enfermizo, molestoso y ridículo. Es por eso que no cabe en su vestimenta por lo inflado que se pone al pretenderse tantas absurdas tonterías. Esto así a consecuencia de que nuestra fallida nación se halla llena de numerosos dementes en todas las clases sociales, así cuentan entendidos en la materia.   

    Es lo que está sucediendo en cierto candidato quien mentalmente vive en un lejano pasado, más o menos en 1970. Porque es casi imposible que él llegue a pensar que puede ser “papá” con una edad superior a los setenta años. Bueno, es cierto que gran parte de nuestro pueblo es bastante olvidadizo, prácticamente retardado, ya que muchísimo dominicanos y haitianos con derecho al voto son hijos de mujeres desnutridas. Éstos son tarados mentales que apenas pueden con dificultad aprender un castellano básico.   

    Es una pena que vengan españoles, tal vez pagados con dólares o euros del pueblo, a dirigir una candidatura nacida, según se afirma, bajo la influencia de variadas artimañas que casi divide a esa organización. Se asegura que la misma no aconteció porque al otro candidato le propusieron buenas posiciones para él y los suyos. Y como todos se conocen bien, eso se encuentra firmado en documentos por abogados-notarios. Bueno, ya veremos si todo se cumple en caso del candidato abuelo ganar.

    Siempre he creído que nosotros los viejos solamente servimos para que nos estafen, para votar por políticos que venden ilusiones, hablando estupendas mentiras aprendidas en reuniones con sus semejantes.

    Se rumorea que ese candidato, el abuelo, se encuentra enfermo de de la próstata, y que fue a EUA a realizarse profundos chequeos médicos para tratarse. Se ignora cuánto le hicieron y a cuál resultado llegaron los especialistas, pues en estos países latinoamericanos lo esencial es mantener en la ignorancia al humilde pueblo. Ya son pocos los que recuerdan lo de políticos fallecidos, ejemplo Peña Gómez y otros dirigentes. Además, se halla cuanto dijeron sobre Hugo Chávez, hasta que tuvieron que decir la verdad, la cual tarde o temprano sale a la luz.  .

    Nosotros estamos con los jóvenes. Ellos son la esperanza para estas naciones hispanoamericanas. Los ancianos cumplimos con nuestra misión histórica, y quien no lo vea así se halla bien perdido entre oscuro laberinto.

    Se afirma que el abuelo--papá se realizó en clínicas estéticas de Miami un estupendo tratamiento para que le quitaran las arrugas de su cómico rostro, todo pagado con dinero del pueblo. Más de un mes duró por allá, dizque haciendo gestiones politiqueras con oportunistas de la peor ralea. Hasta a le lejana Alaska fue. Y eso que no se halla en el poder y ya se encuentra paseando, malgastando el dinero de un pueblo pobre. Es que todos son iguales, cortados por la misma mano que trabajó con la tijera.  

    Por tanto los partidarios de esa organización tienen a un posible y quizá buen vicepresidente. Es joven, riquísimo, capacitado, el cual podría tomar las riendas del poder si cae enfermo el abuelo.

    Ahora, y se los aconsejo a los jóvenes, cuanto ellos deben efectuar para que no desaparezca esa institución política, es llevar a todos esos tránsfugas viejísimos que poseen entre su seno, trujillitos, dinosaurios, dizque los "viejos robles"…, a la lejanía del horizonte, y lanzarlos entre el mar hasta que desaparezcan de una vez y para siempre. Claro, todo esto es en sentido figurado.   

 

 

16/07/2011 10:32 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'ESE BATEADOR DESIGNADO'

                   

Por: Bernot Berry Martínez    (Bloguero)

 

    Realmente al bateador designado de la Liga Americana lo pusieron con la finalidad de darle más emoción al juego de pelota, ya que de esta manera tales profesionales podrían dar más batazos largos, sustituyendo al lanzador que regularmente no batea mucho o nada, con ligeras excepciones. 

    Estos bateadores designados por lo regular no son fijos, y muchos son rotados según lo considera el dirigente del equipo. Desde luego hay algunos que se encuentran fijos en esa posición, que no juegan el beisbol,  y solamente se hallan en el conjunto únicamente para batear, sólo para eso. Y se van convirtiendo en bateadores. Prácticamente se olvidan de la posición en la cual jugaban. Y si lo ponen en un juego, con regularidad lo hacen mal, cometen muchos errores, pues ya se han ido acostumbrando a batear, no saben hacer otra cosa. Ellos esperan en la cueva de su equipo a que le llegue su turno. Y el dirigente, conociendo que juega mal, lo deja sentado, tranquilo, sobre un gran almohadón para que sus nalgas descansen en tanto le llegue su oportunidad de ir a batear.

    Eso es cuanto pasa con el bateador –no jugador-- llamado David Ortiz, cuya posición regular era la difícil primera base. Empero, como es un mediocre jugando esa posición que tanto ha cambiado, (sólo hay que ver al bostoniano González o al yanqui Teixeira) le observamos como bateador designado, quieto en la banca encima de un gran cojín. En otras palabras, Ortiz no es un jugador completo, es un potente bateador designado regular, fijo, el cual le rinde bastante a su equipo. Pero no juega. No es completo. No es bueno en su posición, y por lo regular eso lo tiene frustrado porque en el fondo él quisiera ser tan bueno como otras primeras bases. Pero tiene que seguir así, aunque no lo anhela, ya que la realidad es la que manda. Es más: si esa posición no existiera en la L.A., muchas personas conocedoras del béisbol –no los adulones cronistas dizque deportivos coge dólares—David Ortiz y otros como él no estuvieran en las grandes ligas, sino en una liga menor, o en México, Corea, etc.     

    En la fallida Rep. Dominicana los peloteros profesionales son contemplados y queridos cuales dioses. Los gobiernos los tienen como ‘embajadores’ de buena voluntad. Ellos traen de Norteamérica y otras latitudes cuanto les viene en gana, esencialmente vehículos lujosos sin pagar impuestos. Hacen y deshacen sin que les pase nada. Matan a balazos y apalean a cualquier infeliz y nunca son condenados, saliendo a cumplir sus compromisos con el béisbol profesional porque el dinero hace callar conciencias, tanto en las familias de las víctimas como de los denominados “cronistas deportivos”. Recordamos en cierta ocasión, en el Estadio Cibáo, que un grupito de peloteros del Escogido, a consecuencia de las burlas que les hacían ciertos fanáticos contrario, entre ellos David Ortiz, quienes subieron a las graderías y agredieron a varios de ellos. Un joven fanático recibió un golpe con un bate en la cabeza que quedó muy mal: se dice que aún no se ha recuperado. Aquí, los medios poco dijeron sobre tal incidente, distorsionándolo. El dinero, básiga, los dólares compran conciencia. Pero quien lo hizo debe sufrir remordimientos. Empero, como todo se paga aquí, estamos más que seguros que a él y los suyos tiene que acontecerle algo peor. Es la Ley de la Compensación. Lo mismo les ha ido pasando a esos peloteros matadores y atropelladores de jóvenes. Son soberbios, resentidos, y se enojan con cualquier lanzador que le pase un lanzamiento cerca, muy distinto al gran Alex Rodríguez, Jeter, González, Pujos, etc. a quienes les dan pelotazos y se van a la inicial o salen del juego.           

    Los gobiernos de turno disponen en navidad al Palacio Nacional de relajo. Es que en su afán politiquera les hacen enormes fiestas a esos peloteros que cuestan un dineral a este pueblo hambriento. Lo ponen como una discoteca gigantesca, en donde se los ve borrachos, bailando como locos, tirados en cualquier rincón del mismo. Hasta varios cronistas deportivos se les nota moviendo la colita, disfrutando su lambonería… Al otro día, en plena madrugada, los trabajadores deben limpiar hasta vómitos, recoger botellas por todas partes, y hasta prendas íntimas... Pero como son peloteros, dioses, nadie dice nada. Los periódicos callan lo que el huracán de tigres y tigresas que pasaron por nuestro otrora “honorable” Palacio Nacional.

    Sin embargo, como no recibimos un dólar de esos peloteros, tampoco nos interesa, no tenenemos que esconder nada, aunque en nuestra juventud jugamos mucha pelota con amor, disfrutándola. Por lo regular vemos ciertos juegos por televisión, escuchando a esos ‘cronistas’ adulones, gallaretas, que a veces los tenemos que silenciar.

    En mi caso soy periodista independiente y mediocre escritor. No obstante, “la palabra es para decir la verdad, no para encubrirla”, lo dijo Martí.   

    ¡Arriba el Derecho a la Libertad de Expreión!                   

 

 

 

 

21/07/2011 10:30 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'DIANTRE, ESOS DIPUTADOS DOMINICANOS'

        

 

Por: Bernot Berry Martínez     (bloguero)

 

    Realmente algunos Diputados Dominicanos dan asco. La mayoría del pueblo los odia. Regularmente son arrogantes, resentidos, poseedores de un inmenso desprecio por quienes los eligieron. Esos congresistas son dignos de ser estudiado por destacados especialistas de la mente.        

    Nuestros diputados ganan una cantidad fabulosa de dinero en tanto el país se halla desnutrido, con futuro incierto, sin nadie imaginarse a dónde iremos a parar. Es más, ellos reciben un enorme sueldo mayor que el del Presidente de la República.

    Se dice que con relación al tamaño de esta fallida nación, los diputados dominicanos ganan una cantidad superior a los congresistas norteamericanos. Además, para aprobar algo que podría beneficiar a los dominicanos, el gobierno o de quienes podrían favorecerse de la misma deben repartirles dinero con el denominado “hombre del maletín”, cosa que está sucediendo desde hace años, de cuando Balaguer.

    Varios de tales diputados vienen de las lomas, trotando a lomo de burro. . Empero, se metieron en nuestra politiquería y subieron en donde ahora se encuentran, andando en lujosos vehículos, vistiendo a la moda, bien maquillados (varios parecen afeminados) con un grupo de tigres dizque cuidándolos. Son más que campesinos. Sin embargo no hacen absolutamente nada para beneficiar a su gente. Y usted los ve gordos, bien papeados, hablando ante distintos medios de prensa la supuesta manera en la cual ‘defienden’ a los descamisados del país. ¡Caramba, qué farsantes son!     

    Y no son fueron a pocos los que pudimos verlos flaquitos, mal vestidos, zapatos torcidos, con el hambre en la cara, pálidos, rompiendo corozos para sobrevivir, ansiando hablar por radio y televisión en defensa de algún politiquero de los suyos, los cuales les mojaban sus manos con dinerito sucio. Ahora se ha cambiado la situación, la tortilla, y son ellos quienes los obsequian a su gente.

    Son tan abusadores en contra del erario que aseguran a los cuatro vientos, sin ningún pudor, que tienen que ganar mucho dinero para ayudar a la gente pobre de su pueblo, cuando lo de ellos es legislar leyes a favor de los suyos.   

    Tales individuos no tienen amigos a nadie (¿acaso los poseen los vividores de la politiquería?).    

    Algunos de ellos han tenido variados negocios. Y lo grande de esto es que ellos mismos se roban con la finalidad de cobrar el seguro, trasladándolos de un sitio a otro. Saben fingir bien frente a las cámaras. Hasta unas lagrimitas dejan salir para impresionar a los televidentes.

    Pero les puedo asegurar que como subieron, asimismo bajaran, a ras de suelo. Solamente hay que aguardar con paciencia ese desplome fatal, inevitable, que llegará tarde o temprano.  

    En la Piedra de Mundaray espero contemplarlos caer de forma estrepitosa.

    ¡Vivan los Derechos Humanos, el de Expresión y el Periodismo Independiente. Abajo los tiranos del mundo.      

   

24/07/2011 20:05 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

'MURIO MISS LEONI' (Relato)

                     

 Por: Bernot Berry Martínez   (bloguero)

 

     En esa mañana de cielo plomizo y triste, en la cual no escuché a los pájaros cantar, algo intuitivo me aconsejó ir por el barrio de Miramar. Y fui a la barriada en donde nací y crié. Y mi mente se llenó allí de recuerdos familiares y amistades, vecinos a nuestra antigua vivienda en la Presidente Jiménez. 

    Sí, muchos imborrables momentos pasaron por mi mente en breves instantes. Fue algo instantáneo. Empero, continué andando por el barrio, saludando a viejos conocidos, hablando con otros. Y mientras conversaba con un viejo matador de bueyes, en aquel sitio donde jugábamos pelota entre la Ignacio Arias y Antonio Molano, contemplé que se aproximaba un entierro con poca gente detrás del oscuro carro fúnebre del Ayuntamiento. 

    A consecuencia de que siempre me ha intrigado conocer a quién conducen hacia quizá su última morada, me despedí con el cual hablaba y me fui a indagar acerca de la persona fallecida. Al notar al amigo ‘Godingo’ trajeado de negro que iba en el sepelio, me le aproximé, preguntándole sobre el difunto. Y él, estrechándome la mano, poniéndome su diestra encima del hombro, sin detenerse, hombre muy cumplidor en visitar a sus amigos enfermos como en asistir a los funerales, con voz quebrada por la emoción me informó que había muerto nuestra amiga Miss Leoní y que la llevaban directamente al cementerio ‘El Tamarindo’. 

    Esa noticia me conmocionó. Y cual caminante zombi seguí detrás del reducido cortejo, no más de diez individuos, todos hombres, a los que vi como una forma, tal vez, de amortiguar el lento y largo trayecto hacia el referido camposanto, pues en ese entonces los entierros se relizaban a pie. 

    Debido a que yo era el último en el sepelio, por la vía Zayas Bazán una mujer me indagó por la extinta, deteniéndome para responderle que era Miss Leoní, y como ella no la conocía quiso que le explicara quién era, dónde vivía, pero el sepelio se estaba alejando, no podía complacerla, por eso le informé que la difunta poseía una historia muy complicada y que quizá en otra ocasión se la contaría, zafándome de sus manos, quedándose atontada. 

    Cuando caminábamos por la Ave. Domínguez Charro yo cavilaba en la fenecida, en su tierna manera de ver las cosas, la sonrisa franca, en sus facciones --mezcla de varias razas, posiblemente hasta indígena--. Pensé en los dulces que fabricaba para vivir. Con regularidad leyendo La Biblia. Una mujer tranquila, sin hijos ni marido, sin llegar a conocer a sus padres ya que fue abandonada, criada por el viento, sin tal vez nunca haber tenido una relación amorosa, aunque las chismosas del barrio sostenían diversas conjeturas sin prueba alguna.  

    Cierto, podría ser que aquella extraña fémina, no más de 55 años, de quien me contaron expiró durmiendo como avecilla, se fuera virgen de esta vida, sin que ningún varón desflorara el templo de su cuerpo. Y me cuestioné: “Eh, ¿acaso eso mismo no ha sucedido en muchas ocasiones, ah?”

    Leoní me tenía cierta confianza. Recordé que en distintos momentos, mientras comía algún sabroso ‘conconete’ de los que vendía a la vera de su hogar, debajo de una mata de ‘ponceré’, practicábamos sobre variados asuntos. Me contó cosas que se adentraron en mi corazón, principalmente de traiciones, como la de un conocido abogado que la engañó vilmente con un título de propiedad, apropiándose ese insignificante ‘doctor’ de una casa con gran patio que ella había heredado de una dama de San Thomas a la cual cuidó por más de 30 años, recompensándola esa señora con la mencionada morada, pero muriendo sin haber efectuado a tiempo los trámites correspondientes: solamente le dejó el documento con una misiva en la que indicaba que su casa se la dejaba a Miss Leoní porque ésta jamás la desatendió.

    Cuando el cortejo pasaba por el antiguo parquecito Salvador, llegué a divisar, leyendo un periódico, al leguleyo estafador. Nos miramos profundamente. En ese instante memoricé palabras de Miss Leoní cuando la interrogué acerca de la razón por la cual no lo denunciaba en Los Tribunales. “Se lo dejo a Dios. Aquí todo se paga. Ese hombre morirá podrido en su cama, saliéndole culebritas de su boca, es la Ley de la Compensación”, me dijo, enseguida sonrió con esa sincera sonrisa suya. 

    Entonces sucedió algo muy raro. Un fuerte viento tumbó algunas hojas de almendro de color rojizo, cayendo encima del techo del carro fúnebre, adornándolo como si fueran flores, las coronas que le faltaban, quizá un obsequio de la Naturaleza a una noble mujer. ¡Fue en ese instante que comprendí que Miss Leoní vivirá eternamente! Y miren lo que son las cosas, un tiempo después, un par de años, ese abogado truhán murió convertido en un hilo negruzco luego de sufrir una prolongada enfermedad, y la casa robada misteriosamente se incendió totalmente.            

 

NOTA: Este relato pertenece a mi libro "En ese doblar de campanas"

Twitter: @Bernot03

 

 

 

29/07/2011 19:57 Bernot Berry Martínez #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris