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Bernot Berry Martinez (Turenne)

'DOMINICANA, PAIS DOMINADO POR LA VAGANCIA'

           

Por: Bernot Berry Martínez      (bloguero)

 

    Es para nosotros una gran realidad de que la fallida República Dominicana es una nación de haraganes, desde luego con excepciones. Podría ser que en este país es donde menos se trabaja. Y sin producción una nación no puede avanzar, es más: se queda estancando como en efecto se halla.

    Conocemos que cuando un determinado país se estanca, retrocede, pues el mundo sigue avanzando hacia su real destino. Y mientras el planeta continúa raudo su curso, el que se queda estancado va quedándose lentamente atrás, hasta que se pierde definitivamente.  

    Es una gran lástima que los dominicanos seamos de tal manera, ya que el trabajo productivo es la única forma de traer grandes beneficios a los habitantes de una nación. Y aquí solamente no les gusta “doblar el lomo” los de clase baja, sino que todas son semejantes, un poco menos la del medio que siempre está luchando por no bajar de escalón, metiéndose muchos en asuntos delicados para escalar de posición.   

    No podemos afirmar en cuál espacio-tiempo la nación de Duarte y Luperón quedó frustrada en nuestra manera de actual en la vida. Eso es un trabajo para varios tipos de especialistas: sociólogos, sicólogos, historiadores, etc. Y me parece que no llegarían a ninguna parte a consecuencia de que comenzarían a buscar excusas para no estudiar el motivo, en otras palabras para no trabajar. Es que así somos nosotros, buscadores de pretextos para no tener responsabilidades.

    Este es el país que más días feriados posee. Por cualquier cosa tiene uno. Entonces vemos a los vagos barrigones en pantaloncitos cortos, sin camisas, jugando dominó, bebiendo cervezas o ron, colocado el famoso frasco debajo de una silla, con enorme radio a todo volumen. Y de tal modo acontece en las distintas clases sociales. Es algo habitual entre los dominicanos. Y por cualquier asunto se inventan una huelga con la finalidad de no trabajar. Y quienes poseen la suerte de tener un empleo, se dan el gusto de acompañar a los muchos que no los tienen, todo por el motivo esencial de quedarse en sus hogares a jugar dominó, beber alcohol, escuchar altísima música y hablar en alta voz.  

    Existen dizque Juntas Populares que se empeñan en buscar una motivación para hacer una huelga (la hacen hasta general). De esa forma paralizan hasta el país. Regularmente la realizan un jueves, así cogen varios días de vagancia, perdiendo el fisco una buena cantidad de dinero. Y todo para nada ya que nunca obtienen lo que buscan con esas dichosas huelgas. Desde luego, sus organizadores consiguen promocionase por los diferentes medios, asimismo conseguir prebendas tanto del gobierno, de los opositores y empresarios. Algunos de esos directivos de las Juntas Populares nunca han trabajado en parte, viviendo bien, tienen dinero, buenas viviendas, pues se venden al mejor postor.                       

    Distintos gobiernos han tratado de acabar con esa costumbre de la haraganería del dominicano --la cual tal vez nos viene de los indígenas taínos, como afirman ciertos teóricos, trayendo la misma una discusión que jamás terminará--. Cierto, el tirano Trujillo proclamó una llamada ‘Ley contra la Holgazanería’, saliendo camiones con guardias, atrapando a quienes se hallaban conversando en parques o caminando por calles, y si no demostraban que trabajan en alguna parte o eran estudiantes, se los llevaban como mano esclava a trabajar en terribles haciendas de Trujillo. La mayoría moría o se enfermaba de tuberculosis. Eso lo vio quien escribe, a quien por poco se lo llevan cuando era jovencito, no haciéndolo debido a que pude demostrar que me hallaba en la secundaria.           

    El campesinado dominicano está en nuestras principales ciudades haciendo de Motoconcho. Vendieron sus tierras, compraron un motor o se lo robaron y vinieron a buscárselas en estas calles que no conocen. Les observamos por grupos en cualquier esquina importante, parados frente a negocios importantes, casi siempre encima de las calzadas en donde el caminante tiene que bajarse a la calle porque ellos son los dueños de las ciudades, y como las autoridades municipales y del gobierno andan en lujosos vehículos con vidrios ahumados para no ver nada, o reírse de quienes andamos a pie. Por eso dijo el poeta: “este es un país que no merece el nombre de país…”    

 

¿CONQUISTARAN A EUROPA LOS EXTREMISTAS ISLAMICOS?

    

 

Por: Bernot Berry Martínez     (bloguero)

 

    La gran realidad es que cada vez Europa se va poniendo militar y económicamente más débil. El cristianismo fracasó en el denominado “Viejo Continente”, nombre mal empleado porque los demás ya estaban antes de la Conquista de América. 

    Los europeos cada vez se van poniendo más liberales, señal inequívoca de debilidad. Éstos solamente anhelan beber, comer, hacer sexo, turismo por cualquier parte del mundo. Y mientras practican lo expuesto, los islámicos musulmanes, árabes y africanos, van adentrándose en los principales países de Europa, preparándose para lo que siempre han tenido en mente desde cientos de años: dominar Europa.   

    Hay que haber estado en Francia, Alemania, Reino Unido, Holanda, etc. para poder hablar con certeza, de forma veraz, no inventada o escribiendo dislates.

    En varias de las mencionadas naciones este bloguero vio a musulmanes en las calles haciendo sus oraciones, con la frente pegada al suelo, el trasero levantado, moviendo sus labios. Hasta sus féminas llevan vestidos largos, la cabeza cubierta, y si son doncellas con un oscuro velo tapándoles sus rostros, lo cual es un peligro en las actuales circunstancias en que vive el planeta con el terrorismo. Cualquiera de ella podría llevar potentes cargas explosivas sujetadas a su cuerpo, escondidas entre su ropaje y volarse en el nombre de Alá. Lo haría donde se encuentran numerosos niños, ancianos, mujeres, hombres, hacer una carnicería. Ya esto se ha visto en muchas ocasiones y continuará sucediendo. Esa es su religión. Lo realizan encantados, ya que según los islámicos van directo a donde Alá para vivir como príncipes o princesas. Esa es su forma y los occidentales las respetan aunque ellos no no lo hacen con nada. Sin embargo, no puedo asegurar que los islámicos someterán pronto a los europeos, pero de que lo harán con los años, hay que tenerlo casi por seguro.   

    Hace varios siglos que Carlos Martel, luego su nieto Carlos Magno, rey de los Francos, de donde viene el nombre a la actual Francia, derrotaron a los musulmanes en grandes batallas. Es por ambos que se salvó la religión cristiana, esencialmente por Carlomagno, el gran emperador de los francos, una fuerte tribu germánica, el salvador del cristianismo. Si no hubiese sido por ambos líderes, ¿en dónde estuviera esa religión? Muy fácil: no existiría o se hallaría en la clandestinidad.       

    Es por tanto que los europeos deben irse preparando por cuanto les vendrá. Ellos tienen una inmensa Quinta Columna entre su seno, los musulmanes. Tienen que vigilarlos, incluyendo a los denominados conservadores, ya que los mismos se portan como tales pero a la hora de la verdad se quitarán la careta y se volverán más peligrosos que los islámicos.  

    Europeos, no bajen la guardia. Tienen a sus enemigos frente a ustedes. Europa es un continente que cada año posee menos gente, al contrario de los musulmanes. Recuerden que para ellos todo el Occidente, incluyendo la América entera, son considerados cuales países infieles, enemigos de Alá (nombre de Dios en árabe) quien según ellos les da las firmes órdenes de actuar “porque Él estará con ellos en el combate.    

 

 

NOTA: Días atrás el mulato Barack Husein Obama (es hijo de negro con blanca), presidente de Estados Unidos, cumplió 50 años de edad. Es preciso mandarle sinceras felicitaciones a la vez que le digo: “Sr. Obama, para mí usted ha sido un gobernante sumamente malo e inepto.”

 

 

¡DOMINICANOS, NO OLVIDEMOS A EVANGELINA RODRIGUEZ!

 

 

     Por: Bernot Berry Martínez    (bloguero)

 

    Con certeza puedo asegurar que las hermanas Mirabal son heroínas de la Patria de Duarte y Luperón. Ellas fueron grandes antitrujillistas, principalmente Minerva, quien fue la más destacada de todas, esposa de Manolo Tavárez Justo, la cual fue la propulsora del nombre 14 de Junio en honor a los mártires revolucionarios que vinieron a ofrendar sus vidas contra la tiranía, entrando ese día y mes de 1959 por  Constanza, y pocos días después por Maimón y Estero Hondo. A ellas las recuerdan con mucha frecuencia. Llevan hasta el nombre de la provincia en la cual nacieron. No hay población que no tenga una calle con ese apellido en cualquier parte de Dominicana, también plazas, monumentos, Estación del Metro, y un montón de cosas más.

    Empero, aunque ellas se lo merecen, lo respeto mucho porque demasiado dolor me ocasionó sus muertes cuando se dieron a conocer. Y más por ser un opositor del cruel y tiránico régimen que por bastante años nos había sojuzgado a base de crímenes, torturas, caliesaje, etc. En fin una grandísima barbaridad fue esa diabólica Era de Trujillo.    

     Sin embargo, amigos, aunque la mayoría del pueblo dominicano no conoció y tal vez jamás escuchó el nombre de Andrea Evangelina Rodríguez Perozo (‘Lilina’), es indispensable que se enseñe quién fue esta destacadísima mujer, patriota ejemplar, nacida por un campo del Este (Pedro Sánchez), cerca de Higüey, traída a Macorís a los seis años de edad por su abuela Paterna y dos tías. Vendió dulces por las calles, estudiando por la ayuda de los poetas Deligne y otros intelectuales, amiga de Anacaona Moscoso quien le tomó gran cariño por su vocación de aprender y servir a los demás. Ella cuidaba con esmero al leproso Rafael Deligne, hermano de Gastón, sin sentir ningún asco, con amor, aunque era una niña. La gente la admiraba porque no temía contagiarse, y sin importarle cuanto le aconsejaban por participar en limpiar, bañar, hablar con el enfermo. Hay que señalar que Evangelina nunca se contagió de tan terrible enfermedad, muy temida en ese entonces porque no tenía curación. Regularmente a los leprosos los apartaban del pueblo, encerrando a muchos en lejanas casuchas.     

    Lo de Evangelina Rodríguez es algo asombroso. Estaba dotada de una inteligencia superior. Después de terminar sus estudios en donde Anacaona era directora --el Instituto de Señoritas--,aconsejada por ésta se fue a Santo Domingo a buscar la licenciatura en educación con la finalidad de ser profesora del indicado Centro. Y aunque consiguió que Anacaona Moscoso la pusiera como maestra del mismo, hubo escándalos por los curas y determinadas beatas que la veían con mala voluntad. Hasta pasquines tiraron por calles y plazas repudiando ese nombramiento, diciendo atrocidades de ambas.  

    Evangelina Rodríguez era odiada porque enseñaba a leer a obreros del puerto, domésticas, etc. Era una incansable rebelde contra la sociedad dominada por curas y pastores extranjeros. En fin, por todo esto comenzó una guerra que quizá nunca ha terminado. Y cuando se hizo médica con enormes sacrificios, siendo la primera en Dominicana, ella empezó a curar a numerosos enfermos que había por todo Macorís, haciéndolo también con guerrilleros heridos por yanquis y traidores a la dignidad nacional, como fueron Trujillo y su gente.  

     Sin embargo, no conforme con sus títulos, enseñando aún en el instituto, pero ahora como directora luego que una enfermedad acabó pronto con la ejemplar vida de Anacaona Moscoso quien la recomendó para el puesto, trayendo todo esto graves contrariedades con sus enemigos, volviendo los pasquines a llenar al pueblo con los insultos y mentiras absurdas sobre la buena y valiente Andrea Evangelina Rodríguez.   

   Ella luchó en las vías por el derecho de la mujer junto a otras valerosas señoras y señoritas. Daba conferencias al respeto con ciertas frecuencias, escribiendo en revistas y periódicos. Luchó por salvarle la vida al joven Gilbert, de 17 años, quien efectuó una acción en el puerto local contra los interventores norteamericanos, la cual se considera como “el hecho que salvó la honra de un pueblo”. Empero, no conforme con cuanto hacía comenzó a buscar ayuda económica para irse a Francia a estudiar tres especialidades. Hasta a San Francisco de Macorís fue a trabajar, pero casi todo lo que ganaba lo regalaba a personas que no poseían nada para comprar medicinas. Retornó del otro Macorís al nuestro más pobre que cuando se fue. Escribió un texto de sociología titulado “Granos de Polen”, con el cual pretendía recabar fondos para su viaje a Francia. Pero el mismo fue editado por un impresor medio analfabeto y borrachón, llenándolo de errores que colmaron de ira a Evangelina, la que destruyó la mayoría de las copias, incendiándolas. Empero, lentamente fue consiguiendo el dinero para el pasaje y se fue para la hermosa Francia, sola, pues era una mujer valiente, llena de virtudes por socorrer a sus paisanos. Unos años pasó por allá, rechazando empleos debido a que poseía un compromiso con su pueblo. Al regresar con tantos conocimientos, de inmediato comenzó a tocar puertas a las autoridades y personas acomodadas para que la ayudaran a curar a tantos enfermos que había en San Pedro de Macorís. Hizo una especie de clínica, llamándola “la casa amarilla” porque de ese color estaba pintada. Asimismo creó la “gota de leche” para los infantes, sanatorios para tuberculosos y leprosos, etc. Trató de que las mujeres no tuvieran tantos hijos, ya que la nación se convertiría en un país de tarados a causa de que las parturientas eran mujeres desnutridas. Ella se adelantó muchísimos años a nuestra aún atrasada sociedad de curas y pastores. Y estos individuos sin escrúpulos, en nombre de Jesús, le hicieron la vida imposible, destruyéndoles sus sueños con chantajes a sus protectores.

    No obstante, aparte de todo lo anterior, Evangelina fue enemiga de la intervención norteamericana como también del asesino de Trujillo. Fue una luchadora incesante contra esa tiranía. Fue amiga de Freddy Valdez, Mauricio Báez, Dato Pagán, Juan Niemen, ‘Pipí’ Ortíz, José del Orbe y otros líderes obreros. Igualmente tuvo buena amistad con los españoles republicanos, los que hicieron una gran labor democrática en Dominicana, ayudando a fundar el Partido Socialista Popular, PSP, el que hizo las huelgas orientales, paralizando los ingenios azucareros, tambaleándose  la dictadura, originando una represión horrible, brutal, en la cual murieron y torturados numerosos hombres y mujeres, entre éstas Evangelina Rodríguez.

    Para quien escribe, nuestra primera médica, la Dra. Andrea E. Evangelina Rodríguez fue la mujer más grande, importante, patriota a carta cabal, que ha producido la República Dominicana. Nadie ha sido como ella, aunque por motivos desconocidos que siempre he anhelado conocer, no es bien recordada, mucho menos dada a conocer a los jóvenes estudiantes. ¿Por qué razón no lo es como se lo merece? ¿Acaso por ser de la más humilde clase del Este, o debido a que perteneció al Partido Socialista Popular, PSP, la organización que más hizo por la democracia dominicana, incluso casi todo su Comité Central murió combatiendo en las montañas en 1959, o porque aún se encuentra tal vez excomulgada por la Iglesia Católica, o por mulata, media rara, demasiado inteligente, o a consecuencia de que nunca se la vio en ninguna atrasada iglesia?  

    Incluso ella aconsejaba a las madres, en sus charlas que daba por casi todo el país, asimismo en su libro ‘Granos de Polen’, a que no pusieran a sus hijos en colegios dominados por jesuitas, porque los dañaban emocional y físicamente.   

    Jamás, es irracional que se compare a las Mirabal con la médica Andrea Rodríguez. Aunque las circunstancias fueron distintas, Evangelina fue brutalmente humillada por años, sola, la gente le huía, aguantando esos golpes con estoicismo, sin  jamás doblegarse, apedreada, calumniada, golpeada salvajemente, violada varias veces por guardias sin pudor y honor. Fue llevada desde la fortaleza “Pedo Santana” (‘Méjico’) y lanzada desnuda en un camino vecinal no lejos de Hato Mayor, con la finalidad de que allí pereciera.  En fin, esta noble mujer, por la cual inclino respetuosamente mi frente a su heroica memoria debe ser mejor perpetuada. Evangelina pertenece a los dioses. Fue una fémina inmortal aunque sus cobardes enemigos, hienas, siempre han tratado de mantenerla en el silencio, entre sombras, ya que consideran que no es digna de ser acordada por las futuras generaciones. Empero, ¡cuán equivocados están! Ellos, parásitos religiosos, sí que no serán recordados. Pero el nombre de Andrea Evangelina Rodríguez Perozo se halla escrito en el luminoso firmamento.     

    Ha sido la mujer dominicana que quizá más ha sufrido por realizar solamente el bien a sus semejantes. Nunca tuvo marido ni hijos. Incluso sus restos yacen (1879¿?-1947) (luego que fue publicada mi novela sobre ella pusieron en la entrada del camposanto una tarja en donde se afirma que en el mismo se halla sepultada fulana de tal, la primera médica dominicana, sin fecha, tampoco la organización que la puso) en el viejo cementerio de Villa Providencia, en un nicho corriente, junto a otros cinco de sus familiares, cuando debería estar en el Panteón Nacional o en una gran tumba, semejante a la de A. Moscoso. Pero así es esta República, con gobernantes, senadores y diputados con un miedo espantoso a los curas y pastores.                         

    Pobre Dominicana, ¿adónde va con gente en el poder como los que actualmente se hallan, igualmente con los que antes estuvieron y tal vez vendrán? Es una nación llena de adulones.  

    ¡Oh Zeus,  cuánta cobardía existe en esta fallida República!            

 

NOTA: Los amigos que deseen conocer mucho más sobre gran parte de la vida de cuanto efectuó nuestra primera médica, los invito a leer mi novela-histórica “Una flor para Evangelina Rodríguez”, edición agotada, la cual publiqué en mi blog por capítulos. Es gratis. Deben buscarla con cuidado, pues fue hace varios meses de eso. Estoy a su disposición por cualquier problema. Eso sí: les pido que la lean con sumo interés.    

 

bernotberrym2@hotmail.com

'MURIO MISS LEONI' (Relato)

                     

 Por: Bernot Berry Martínez   (bloguero)

 

     En esa mañana de cielo plomizo y triste, en la cual no escuché a los pájaros cantar, algo intuitivo me aconsejó ir por el barrio de Miramar. Y fui a la barriada en donde nací y crié. Y mi mente se llenó allí de recuerdos familiares y amistades, vecinos a nuestra antigua vivienda en la Presidente Jiménez. 

    Sí, muchos imborrables momentos pasaron por mi mente en breves instantes. Fue algo instantáneo. Empero, continué andando por el barrio, saludando a viejos conocidos, hablando con otros. Y mientras conversaba con un viejo matador de bueyes, en aquel sitio donde jugábamos pelota entre la Ignacio Arias y Antonio Molano, contemplé que se aproximaba un entierro con poca gente detrás del oscuro carro fúnebre del Ayuntamiento. 

    A consecuencia de que siempre me ha intrigado conocer a quién conducen hacia quizá su última morada, me despedí con el cual hablaba y me fui a indagar acerca de la persona fallecida. Al notar al amigo ‘Godingo’ trajeado de negro que iba en el sepelio, me le aproximé, preguntándole sobre el difunto. Y él, estrechándome la mano, poniéndome su diestra encima del hombro, sin detenerse, hombre muy cumplidor en visitar a sus amigos enfermos como en asistir a los funerales, con voz quebrada por la emoción me informó que había muerto nuestra amiga Miss Leoní y que la llevaban directamente al cementerio ‘El Tamarindo’. 

    Esa noticia me conmocionó. Y cual caminante zombi seguí detrás del reducido cortejo, no más de diez individuos, todos hombres, a los que vi como una forma, tal vez, de amortiguar el lento y largo trayecto hacia el referido camposanto, pues en ese entonces los entierros se relizaban a pie. 

    Debido a que yo era el último en el sepelio, por la vía Zayas Bazán una mujer me indagó por la extinta, deteniéndome para responderle que era Miss Leoní, y como ella no la conocía quiso que le explicara quién era, dónde vivía, pero el sepelio se estaba alejando, no podía complacerla, por eso le informé que la difunta poseía una historia muy complicada y que quizá en otra ocasión se la contaría, zafándome de sus manos, quedándose atontada. 

    Cuando caminábamos por la Ave. Domínguez Charro yo cavilaba en la fenecida, en su tierna manera de ver las cosas, la sonrisa franca, en sus facciones --mezcla de varias razas, posiblemente hasta indígena--. Pensé en los dulces que fabricaba para vivir. Con regularidad leyendo La Biblia. Una mujer tranquila, sin hijos ni marido, sin llegar a conocer a sus padres ya que fue abandonada, criada por el viento, sin tal vez nunca haber tenido una relación amorosa, aunque las chismosas del barrio sostenían diversas conjeturas sin prueba alguna.  

    Cierto, podría ser que aquella extraña fémina, no más de 55 años, de quien me contaron expiró durmiendo como avecilla, se fuera virgen de esta vida, sin que ningún varón desflorara el templo de su cuerpo. Y me cuestioné: “Eh, ¿acaso eso mismo no ha sucedido en muchas ocasiones, ah?”

    Leoní me tenía cierta confianza. Recordé que en distintos momentos, mientras comía algún sabroso ‘conconete’ de los que vendía a la vera de su hogar, debajo de una mata de ‘ponceré’, practicábamos sobre variados asuntos. Me contó cosas que se adentraron en mi corazón, principalmente de traiciones, como la de un conocido abogado que la engañó vilmente con un título de propiedad, apropiándose ese insignificante ‘doctor’ de una casa con gran patio que ella había heredado de una dama de San Thomas a la cual cuidó por más de 30 años, recompensándola esa señora con la mencionada morada, pero muriendo sin haber efectuado a tiempo los trámites correspondientes: solamente le dejó el documento con una misiva en la que indicaba que su casa se la dejaba a Miss Leoní porque ésta jamás la desatendió.

    Cuando el cortejo pasaba por el antiguo parquecito Salvador, llegué a divisar, leyendo un periódico, al leguleyo estafador. Nos miramos profundamente. En ese instante memoricé palabras de Miss Leoní cuando la interrogué acerca de la razón por la cual no lo denunciaba en Los Tribunales. “Se lo dejo a Dios. Aquí todo se paga. Ese hombre morirá podrido en su cama, saliéndole culebritas de su boca, es la Ley de la Compensación”, me dijo, enseguida sonrió con esa sincera sonrisa suya. 

    Entonces sucedió algo muy raro. Un fuerte viento tumbó algunas hojas de almendro de color rojizo, cayendo encima del techo del carro fúnebre, adornándolo como si fueran flores, las coronas que le faltaban, quizá un obsequio de la Naturaleza a una noble mujer. ¡Fue en ese instante que comprendí que Miss Leoní vivirá eternamente! Y miren lo que son las cosas, un tiempo después, un par de años, ese abogado truhán murió convertido en un hilo negruzco luego de sufrir una prolongada enfermedad, y la casa robada misteriosamente se incendió totalmente.            

 

NOTA: Este relato pertenece a mi libro "En ese doblar de campanas"

Twitter: @Bernot03

 

 

 

'DIANTRE, ESOS DIPUTADOS DOMINICANOS'

        

 

Por: Bernot Berry Martínez     (bloguero)

 

    Realmente algunos Diputados Dominicanos dan asco. La mayoría del pueblo los odia. Regularmente son arrogantes, resentidos, poseedores de un inmenso desprecio por quienes los eligieron. Esos congresistas son dignos de ser estudiado por destacados especialistas de la mente.        

    Nuestros diputados ganan una cantidad fabulosa de dinero en tanto el país se halla desnutrido, con futuro incierto, sin nadie imaginarse a dónde iremos a parar. Es más, ellos reciben un enorme sueldo mayor que el del Presidente de la República.

    Se dice que con relación al tamaño de esta fallida nación, los diputados dominicanos ganan una cantidad superior a los congresistas norteamericanos. Además, para aprobar algo que podría beneficiar a los dominicanos, el gobierno o de quienes podrían favorecerse de la misma deben repartirles dinero con el denominado “hombre del maletín”, cosa que está sucediendo desde hace años, de cuando Balaguer.

    Varios de tales diputados vienen de las lomas, trotando a lomo de burro. . Empero, se metieron en nuestra politiquería y subieron en donde ahora se encuentran, andando en lujosos vehículos, vistiendo a la moda, bien maquillados (varios parecen afeminados) con un grupo de tigres dizque cuidándolos. Son más que campesinos. Sin embargo no hacen absolutamente nada para beneficiar a su gente. Y usted los ve gordos, bien papeados, hablando ante distintos medios de prensa la supuesta manera en la cual ‘defienden’ a los descamisados del país. ¡Caramba, qué farsantes son!     

    Y no son fueron a pocos los que pudimos verlos flaquitos, mal vestidos, zapatos torcidos, con el hambre en la cara, pálidos, rompiendo corozos para sobrevivir, ansiando hablar por radio y televisión en defensa de algún politiquero de los suyos, los cuales les mojaban sus manos con dinerito sucio. Ahora se ha cambiado la situación, la tortilla, y son ellos quienes los obsequian a su gente.

    Son tan abusadores en contra del erario que aseguran a los cuatro vientos, sin ningún pudor, que tienen que ganar mucho dinero para ayudar a la gente pobre de su pueblo, cuando lo de ellos es legislar leyes a favor de los suyos.   

    Tales individuos no tienen amigos a nadie (¿acaso los poseen los vividores de la politiquería?).    

    Algunos de ellos han tenido variados negocios. Y lo grande de esto es que ellos mismos se roban con la finalidad de cobrar el seguro, trasladándolos de un sitio a otro. Saben fingir bien frente a las cámaras. Hasta unas lagrimitas dejan salir para impresionar a los televidentes.

    Pero les puedo asegurar que como subieron, asimismo bajaran, a ras de suelo. Solamente hay que aguardar con paciencia ese desplome fatal, inevitable, que llegará tarde o temprano.  

    En la Piedra de Mundaray espero contemplarlos caer de forma estrepitosa.

    ¡Vivan los Derechos Humanos, el de Expresión y el Periodismo Independiente. Abajo los tiranos del mundo.      

   

'ESE BATEADOR DESIGNADO'

                   

Por: Bernot Berry Martínez    (Bloguero)

 

    Realmente al bateador designado de la Liga Americana lo pusieron con la finalidad de darle más emoción al juego de pelota, ya que de esta manera tales profesionales podrían dar más batazos largos, sustituyendo al lanzador que regularmente no batea mucho o nada, con ligeras excepciones. 

    Estos bateadores designados por lo regular no son fijos, y muchos son rotados según lo considera el dirigente del equipo. Desde luego hay algunos que se encuentran fijos en esa posición, que no juegan el beisbol,  y solamente se hallan en el conjunto únicamente para batear, sólo para eso. Y se van convirtiendo en bateadores. Prácticamente se olvidan de la posición en la cual jugaban. Y si lo ponen en un juego, con regularidad lo hacen mal, cometen muchos errores, pues ya se han ido acostumbrando a batear, no saben hacer otra cosa. Ellos esperan en la cueva de su equipo a que le llegue su turno. Y el dirigente, conociendo que juega mal, lo deja sentado, tranquilo, sobre un gran almohadón para que sus nalgas descansen en tanto le llegue su oportunidad de ir a batear.

    Eso es cuanto pasa con el bateador –no jugador-- llamado David Ortiz, cuya posición regular era la difícil primera base. Empero, como es un mediocre jugando esa posición que tanto ha cambiado, (sólo hay que ver al bostoniano González o al yanqui Teixeira) le observamos como bateador designado, quieto en la banca encima de un gran cojín. En otras palabras, Ortiz no es un jugador completo, es un potente bateador designado regular, fijo, el cual le rinde bastante a su equipo. Pero no juega. No es completo. No es bueno en su posición, y por lo regular eso lo tiene frustrado porque en el fondo él quisiera ser tan bueno como otras primeras bases. Pero tiene que seguir así, aunque no lo anhela, ya que la realidad es la que manda. Es más: si esa posición no existiera en la L.A., muchas personas conocedoras del béisbol –no los adulones cronistas dizque deportivos coge dólares—David Ortiz y otros como él no estuvieran en las grandes ligas, sino en una liga menor, o en México, Corea, etc.     

    En la fallida Rep. Dominicana los peloteros profesionales son contemplados y queridos cuales dioses. Los gobiernos los tienen como ‘embajadores’ de buena voluntad. Ellos traen de Norteamérica y otras latitudes cuanto les viene en gana, esencialmente vehículos lujosos sin pagar impuestos. Hacen y deshacen sin que les pase nada. Matan a balazos y apalean a cualquier infeliz y nunca son condenados, saliendo a cumplir sus compromisos con el béisbol profesional porque el dinero hace callar conciencias, tanto en las familias de las víctimas como de los denominados “cronistas deportivos”. Recordamos en cierta ocasión, en el Estadio Cibáo, que un grupito de peloteros del Escogido, a consecuencia de las burlas que les hacían ciertos fanáticos contrario, entre ellos David Ortiz, quienes subieron a las graderías y agredieron a varios de ellos. Un joven fanático recibió un golpe con un bate en la cabeza que quedó muy mal: se dice que aún no se ha recuperado. Aquí, los medios poco dijeron sobre tal incidente, distorsionándolo. El dinero, básiga, los dólares compran conciencia. Pero quien lo hizo debe sufrir remordimientos. Empero, como todo se paga aquí, estamos más que seguros que a él y los suyos tiene que acontecerle algo peor. Es la Ley de la Compensación. Lo mismo les ha ido pasando a esos peloteros matadores y atropelladores de jóvenes. Son soberbios, resentidos, y se enojan con cualquier lanzador que le pase un lanzamiento cerca, muy distinto al gran Alex Rodríguez, Jeter, González, Pujos, etc. a quienes les dan pelotazos y se van a la inicial o salen del juego.           

    Los gobiernos de turno disponen en navidad al Palacio Nacional de relajo. Es que en su afán politiquera les hacen enormes fiestas a esos peloteros que cuestan un dineral a este pueblo hambriento. Lo ponen como una discoteca gigantesca, en donde se los ve borrachos, bailando como locos, tirados en cualquier rincón del mismo. Hasta varios cronistas deportivos se les nota moviendo la colita, disfrutando su lambonería… Al otro día, en plena madrugada, los trabajadores deben limpiar hasta vómitos, recoger botellas por todas partes, y hasta prendas íntimas... Pero como son peloteros, dioses, nadie dice nada. Los periódicos callan lo que el huracán de tigres y tigresas que pasaron por nuestro otrora “honorable” Palacio Nacional.

    Sin embargo, como no recibimos un dólar de esos peloteros, tampoco nos interesa, no tenenemos que esconder nada, aunque en nuestra juventud jugamos mucha pelota con amor, disfrutándola. Por lo regular vemos ciertos juegos por televisión, escuchando a esos ‘cronistas’ adulones, gallaretas, que a veces los tenemos que silenciar.

    En mi caso soy periodista independiente y mediocre escritor. No obstante, “la palabra es para decir la verdad, no para encubrirla”, lo dijo Martí.   

    ¡Arriba el Derecho a la Libertad de Expreión!                   

 

 

 

 

'LLEGO PAPA NO, EL ABUELO SI'

                        

Por: Bernot Berry Martínez      (bloguero)

 

    La gran realidad es que existen adulones en esta politiquería quisqueyana que se pasan de la raya en alabar a sus candidatos preferidos. Y lo peor es que el aspirante se lo llega a creer, llenándose de un orgullo enfermizo, molestoso y ridículo. Es por eso que no cabe en su vestimenta por lo inflado que se pone al pretenderse tantas absurdas tonterías. Esto así a consecuencia de que nuestra fallida nación se halla llena de numerosos dementes en todas las clases sociales, así cuentan entendidos en la materia.   

    Es lo que está sucediendo en cierto candidato quien mentalmente vive en un lejano pasado, más o menos en 1970. Porque es casi imposible que él llegue a pensar que puede ser “papá” con una edad superior a los setenta años. Bueno, es cierto que gran parte de nuestro pueblo es bastante olvidadizo, prácticamente retardado, ya que muchísimo dominicanos y haitianos con derecho al voto son hijos de mujeres desnutridas. Éstos son tarados mentales que apenas pueden con dificultad aprender un castellano básico.   

    Es una pena que vengan españoles, tal vez pagados con dólares o euros del pueblo, a dirigir una candidatura nacida, según se afirma, bajo la influencia de variadas artimañas que casi divide a esa organización. Se asegura que la misma no aconteció porque al otro candidato le propusieron buenas posiciones para él y los suyos. Y como todos se conocen bien, eso se encuentra firmado en documentos por abogados-notarios. Bueno, ya veremos si todo se cumple en caso del candidato abuelo ganar.

    Siempre he creído que nosotros los viejos solamente servimos para que nos estafen, para votar por políticos que venden ilusiones, hablando estupendas mentiras aprendidas en reuniones con sus semejantes.

    Se rumorea que ese candidato, el abuelo, se encuentra enfermo de de la próstata, y que fue a EUA a realizarse profundos chequeos médicos para tratarse. Se ignora cuánto le hicieron y a cuál resultado llegaron los especialistas, pues en estos países latinoamericanos lo esencial es mantener en la ignorancia al humilde pueblo. Ya son pocos los que recuerdan lo de políticos fallecidos, ejemplo Peña Gómez y otros dirigentes. Además, se halla cuanto dijeron sobre Hugo Chávez, hasta que tuvieron que decir la verdad, la cual tarde o temprano sale a la luz.  .

    Nosotros estamos con los jóvenes. Ellos son la esperanza para estas naciones hispanoamericanas. Los ancianos cumplimos con nuestra misión histórica, y quien no lo vea así se halla bien perdido entre oscuro laberinto.

    Se afirma que el abuelo--papá se realizó en clínicas estéticas de Miami un estupendo tratamiento para que le quitaran las arrugas de su cómico rostro, todo pagado con dinero del pueblo. Más de un mes duró por allá, dizque haciendo gestiones politiqueras con oportunistas de la peor ralea. Hasta a le lejana Alaska fue. Y eso que no se halla en el poder y ya se encuentra paseando, malgastando el dinero de un pueblo pobre. Es que todos son iguales, cortados por la misma mano que trabajó con la tijera.  

    Por tanto los partidarios de esa organización tienen a un posible y quizá buen vicepresidente. Es joven, riquísimo, capacitado, el cual podría tomar las riendas del poder si cae enfermo el abuelo.

    Ahora, y se los aconsejo a los jóvenes, cuanto ellos deben efectuar para que no desaparezca esa institución política, es llevar a todos esos tránsfugas viejísimos que poseen entre su seno, trujillitos, dinosaurios, dizque los "viejos robles"…, a la lejanía del horizonte, y lanzarlos entre el mar hasta que desaparezcan de una vez y para siempre. Claro, todo esto es en sentido figurado.   

 

 

'LA PRUEBA QUEDO EN EL ASFALTO'

Por: Bernot Berry Martínez        (bloguero)    

 

De nuestro libro de relatos ’En ese doblar de campanas’ 

 

    Le llamaban Luisín. Aunque todavía era joven, unos 28 años, poseía una barbita blanca y tenue mostacho gris que le daba cierto aspecto extravagante. Era mestizo delgado, regalador de cautivadora sonrisa con la cual contribuía en hacer esta vida menos pesada, más llevadera. A él le dominaba una profunda obsesión: la Literatura de ficción fantástica, perdiéndose con ella por entre rozados ensueños que le conducían lejos de la realidad pesarosa y asfixiante. 

    Él recorría el pueblo cargando voluminosos libros que encorvaban su estrafalaria figura. 

    Empero, por su forma de comportarse era vigilado por seres sin conciencias, porque le consideraban peligroso. Día y noche lo perseguían. Con gran esmero ellos escudriñaban sus huellas. Cierto, hasta cundo dormía lo espiaban, ansiosos de conocer todo lo suyo, incluyendo las veces que roncaba, soñaba, latía su corazón.        

    ¿Se dio alguna vez cuenta de que sus pisadas eran seguidas por personajes sin tiempo? Tal vez no, ya que no le agradaba conversar sobre tales cosas. 

    --Eso es ficción de ustedes --afirmaba cuando les aconsejábamos tener cuidado con esos perversos individuos que le seguían, prefiriendo remontarse hacia donde esas aves de paz, las conocidas ‘tijeretas’, sin aceptar la cruda verdad que tenía delante de sus ojos. 

    Entonces fue que en triste tarde crepuscular vino a suceder lo que tanto temíamos. Sí, frente a varias personas y cuando se dirigía a su morada, despareció en medio de una vorágine de luces y voces y fuerte ronroneo de poderoso motor en el centro mismo de la lomita de la Ave. Independencia, originando de inmediato diversas y extrañas conjeturas.         

    ¿Qué le sucedió a Luisín?, fue la interrogante que nos hicimos, sin faltar la prensa escrita, radiada y televisiva. Sin embargo, solamente obtuvimos tenebroso silencio.       

    De improviso yo, su íntimo amigo, recibí una rara misiva donde vivía que me hizo asombrar al leerla. Claro, no podía suceder otra cosa. Y con precaución, no diciéndoselo a nadie, con suspicacia efectué indagaciones sin importar odiosas miradas Cierto, anduve averiguando lo de la carta por un mundo abstracto, percibiéndolo tan real como tibieza recibida al cargar gaviota herida. Y me admiré en demasía. Fue en eso que, anhelando finalizar con las muchas suposiciones que continuaban formulándose por su desvanecimiento, invité para determinado atardecer a parientes y amigos suyos, también a curiosos, en el Salón del Ayuntamiento para hacerles partícipes de mi increíble averiguación.       

    Y llegó el día de la reunión. Repleta de gente se encontraba la sala. Había sombrío mutismo entre los asistentes, quienes muy atentos me contemplaban, viéndome cuando me levanté de la silla, sacar del bolsillo de mi camisa un papel, desdoblarlo, escuchándome decirles en alta voz: “Miren, en este manuscrito se halla la respuesta de la desaparición de Luisín” --callé, lo mostré, oí un murmullo, y continué: “Eh, claro, parece algo absurdo, pero me llegó a donde vivo, no les miento, siendo lo rarísimo de que la letra es de Luisín, así lo comprobé con otras cartas de él... Eh, pero escúchenme, por favor” --hablaban, empezaron a discutir, algunos se levantaron, el momento era fuerte, emotivo, me sentí ridículo. No obstante grité enojado, moviendo los brazos: 

    --¡Carajo, silencio, silencio, silencio! --y fueron calmándose, tomando asiento aquellos que se pusieron de pie. Y volvieron a ponerme atención. Y entonces, respirando profundamente, seguí diciéndoles: “Oigan, escuchen lo que él me afirma en su misiva, que mientras iba subiendo la lomita de la Independencia, cruzando hacia la otra calzada, en el medio de esa avenida fue notando maravillado que la larga vía comenzó a expandirse misteriosamente, sintiendo un estremecimiento en todo su ser, aconteciendo que en breve instante él se encogió, achicó, su cuerpo se redujo completamente en  una pequeña mancha, mancha que quedó estampada sobre el pavimento”. Y dejé de hablarles porque se hallaban riendo y varios me señalaban. Y sin embargo, casi de inmediato proseguí manifestándoles: 

    --Escuchen, esto no es cosa de risa, no es relajo, es algo muy serio, algo que quizá no sea para mi intelecto, así me parece. Empero, deberían de averiguarlo como lo hice yo, pues por este papel --lo levanté-- fui al centro de esa lomita, explorando, buscando la verdad, viendo con estos ojos que la tierra se los comerá --hicieron un tremendo silencio-- créanme, hallé una imagen, un dibujo igualito a Luisín, con su rostro completo, la barbita blanca, el bigotico, su inocente mirada, sonriendo como siempre. También les comunico que contemplando bien esa mancha, esto se los juro por los restos de mis inolvidables padres, que observando cautelosamente dicha  mancha en el asfalto, uno, eh, sí, uno de inmediato sospecha que a Luisín....   

    Los oyentes salieron a toda prisa hacia la mencionada lomita de la Av. Independencia.                      

 

bernotberrym2@hotmail.com