'EL LUGAR DE LA CITA'
Por: Bernot Berry Martínez (bloguero).
Hay hechos que escapan a nuestro raciocinio, fenómenos paranormales a los cuales uno no les haya una lógica explicación.
Cierto, conozco diversas de esas raras manifestaciones pero narraré una que le aconteció a un conocido mío. Me contó el amigo, a quien llamaré Carlos, que el asunto comenzó hace tiempo, cuando él tenía poco más de 20 años y perdidamente se enamoró de una joven de 17, estudiante de un colegio católico. Su principal problema consistía en que pertenecían a clases sociales diferentes y no podía acercarse a ella fácilmente para tratar de ganar su amor. Además, él era algo introvertido, lo cual contribuía en aumentarle su dificultad amorosa.
Carlos, impotente, temiendo ser rechazado con fuertes epítetos como en otras ocasiones, veía pasar a su idolatrada cuando salía en las tardes de la escuela, regularmente protegida por familiares y amistades. Y la perseguía con su mirada hasta perderse lejos, absorbida entre el rojizo y bello crepúsculo veraniego de aquellos tiempos. Pero otras veces no se quedaba solamente mirándola, sino que seguía al grupito desde prudente distancia, soportando con estoicismo las risitas y señalamientos de las estudiantes cuando advertían su presencia.
La madre de su gran amor le llamó la atención duramente, afirmándole que se pusiera en su puesto y procurara muchachas de su clase. Sin embargo, él era perseverante, esto lo había aprendido de su progenitor-- un esotérico incomprendido--, enseñándole a no renunciar con prontitud a cualquier ideal, continuando combatiendo con firmeza, sin desesperarse, pues al final podía llegar a contemplar el sin igual arco iris, al cual sólo tienen derecho a otear los virtuosos guerreros protegidos de los dioses.
En cierta oportunidad, mientras aguardaba verla cruzar con sus protegidos por el otro lado de la vía, se apareció el padre de su venerada con un bate de béisbol sobre el hombro. Venía caminando en la misma calzada en que él se hallaba parado, junto a la pared de una vieja casa. El ambiente estaba muy tenso: fue un momento de salir huyendo o quedarse sin importar consecuencia. Mas, el joven era sereno, izquierdista, bien entrenado, participante en la Guerra de Abril de 1965, andando regularmente con una oculta pistola ‘32 entre su cinturón cubierta con la camisa que siempre usaba por fuera, teniéndola ‘sobada’ con el seguro puesto (esta narración sucedió durante los horribles doce años del balaguerato, régimen que asesinó a miles de jóvenes de la izquierda revolucionaria). Y él optó por quedarse en el mismo lugar. Le quitó discretamente el seguro al arma, colocando su diestra cerquita de la culata, casi tocándola. Así esperó al individuo, un arrogante tipo cuyo padre fue un insignificante calié trujillista, robador de terrenos, cuatrero, verdadero azote de un cercano ingenio azucarero. No obstante, el sujeto pasó a su vera sin contemplarle, no efectuando ningún movimiento de agresión… Carlos lo percibió nervioso, asustado. Además, notó que apuraba su andar, manteniendo el bate encima del hombro. El joven, sin quitarle la vista, intuyó que el individuo estaba ansioso por alejarse de allí.
Ahora bien, ¿quiso ese hombre asustarlo para que saliera corriendo y ellos se rieran después, haciendo sus comentarios entre sus amigotes? ¿Acaso fue una idea de la madre con ese propósito? Eso sólo lo conocerán ambos. Cuanto sí era cierto es que esa tarde el destino o lo que sea evitó una horrible tragedia en Macorís, en el mismo centro del pueblo, ya que con seguridad el joven le hubiera dado varios certeros balazos en pleno pecho, si trataba de hacer cualquier intento de agresión.
Empero, Carlos gozaba con su tristeza cuando ella pasaba por el otro lado --siempre escoltada como si fuera una princesa de la engreída monarquía española--, pues experimentaba que la chica le observaba con afectos, dulcemente, lo que le daba cierta animosidad para continuar con su silente y conocido enamoramiento.
Fue en un sabatino atardecer que sorpresivamente él se encontró con una primita de su idolatrada, quien estaba enterada de todo y se llevaban bien. Con frecuencia andaban juntas. Y Carlos, aprovechando la casualidad que se le presentó (“el destino me la puso ahí”, me afirmó), armado con ese valor espartano que posee todo enamorado, se le acercó y le manifestó: “Eh, perdóneme, pero hágame el gran favor de decirle a Luisita que ansío hablarle rápido o me volveré loco. Dígale que es mañana domingo, a las siete en punto, en la Duarte con Domínguez Charro, y que por favor no deje de ir”.
La jovencita, algo sorprendida, sin hablarle nada, movió su cabeza de manera afirmativa, como diciéndole que sí, que se lo informaría. Y Carlos, contentísimo, la muchacha contemplándole asombrada, dio un salto y riendo se fue trotando por la calle Sánchez, la gente observándole cual demente. Llegó a detenerse cuando llegó al Malecón, sentándose allí sonreído, su corazón latiéndole deprisa, complacido por la hazaña efectuada, esperanzado en que ella acudiría a la cita, era un motivo especial para los dos, lo sentía en lo más hondo de su ser.
En esa ocasión no pudo dormir. Las horas fueron pasando lentamente, levantándose del lecho varias veces. Creyó escuchar el enorme sonido (TIC-TAC, TIC-TAC) del reloj del mundo. “Fue la noche más larga de mi vida, pensé que jamás amanecería”, me indicó esa tarde en la cual por pura casualidad nos encontramos frente al río, junto a la muralla en la que yo admiraba la preciosidad de un crepúsculo y de cuando en vez el lanzamiento de una atarraya por un hombre sin camisa, descalzo, de tez cobriza, encaramado encima de una solitaria roca).
Sí, fue en aquel muro gris que conocí la interesante historia que cuento aquí. Me dijo que por fin sonó la sirena de los Bomberos anunciando las seis de la mañana, y que ahí mismo restó el tiempo faltante para la cita: 13 horas exactas. Lo consideró un lapso larguísimo para el grandioso encuentro entre él y Luisa, la amadísima joven de hermosos ojos negros, sonrisa sin igual y lindísimos carnosos labios. Me señaló que se encontraba tan emocionado meditando en eso, que lanzó un alegre fortísimo chillido que hizo corretear a sus familiares hacia su dormitorio, debiendo decirles una mentirita acerca de una supuesta pesadilla que tuvo.
Carlos me narró que fue contando hasta los minutos para el gran momento. Habló solo. Su madre le contempló preocupada, preguntándole si le sucedía algo. Los hermanos se rieron: sabían que estaba obsesionado por una joven que no le hacía caso. Prácticamente no desayunó ni almorzó, tampoco casi cenó. Con frecuencia su vista estaba en el reloj de pared, asimismo en el suyo. Dos veces se bañó y afeitó, y tres veces fueron las que cambió de parecer sobre la vestimenta que llevaría.
Y por fin la sirena aulló, avisando las seis de la tarde de aquel domingo veraniego, precioso, aún azuloso, especial para tan apreciable encuentro. Y Carlos terminó de prepararse para partir. Entonces, nervioso por el tiempo que ahora pasaba con prontitud, se puso en la camisa, el cuello, las orejas y el velludo pecho, un líquido de ciertas flores introducidas entre un perfume barato, comprado a una hechicera la cual le aseguró que no existía fémina que pudiera resistir a un enamorado si éste lo llevaba puesto, cayendo inmediatamente bajo su hechizo. No obstante, él no creía en eso, se lo puso porque se lo recomendaron unos jóvenes mujeriegos. Entonces se lo quitó con jabón, poniéndose otra camisa, pues consideró que si Luisita lo amaba no debía de hacerle trampas, eso no iba con sus principios.
Regocijado, apenas oyendo a su madre de que tuviera cuidado en la calle pues la cosa está peligrosa (incluso se le olvidó la pistola), sin cavilar ni un instante en la posibilidad de que la joven no acudiría a su invitación por razón ignorada, salió con pasos firmes hacia el lugar escogido para el grandioso momento durante ese atardecer dominguero, día en que Luisa regularmente acudía con su prima a la misa de las siete.
Faltando diez minutos para la hora indicada, Carlos llegó al sitio de la cita, parándose en la intersección de las indicadas calles, junto a una antigua casa de cemento armado construida en 1915. Ojeaba para todas partes buscando la figura de su adorada, ya que la oscuridad iba envolviendo el ambiente. Se paseaba inquieto. Ni siquiera sabía qué le diría cuando la viera llegar. En eso le llegó una idea negativa, nublando su mente: ¿Y si ella no viene porque su parienta nada le dijo, ah? (“No, no puede ser, la muchacha me afirmó con su cabeza que se lo diría, yo la entendí bien”, dizque pensó). En ese instante se dio cuenta de que no tenía su arma, de que se hallaba desarmado en lugar peligroso. Y quiso ir a buscarla, pero el tiempo de la reunión se le venía encima, decidiendo quedarse, enfrentar la situación originada por sí mismo.
En eso le pregunté: “Carlos, ¿acaso no creíste que ella no acudiría aunque su prima se lo dijera, eh?” Pero me respondió que no, que no temía tal cosa pues poseía esa honda intuición de que la joven le amaba intensamente.
La verdad es que todo aquello me intrigó. Y como ansiaba conocer el final, su desenlace, elegí no estorbarle, dejándole continuar relatándomelo. Y seguí oyéndolo con fascinante interés. Me contó que la angustia le estaba ocasionando estragos. Pensó hasta en salir huyendo si Luisa no llegaba pronto. Empero, observando que en su reloj de pulsera eran las siete, mirando la calle Duarte --vía por la cual consideró vendría--, la alcanzó a ver que se aproximaba abrazada de su prima. La contempló más hermosa que nunca en ese vestido de color azulino, sintiendo introducírsele una felicidad imposible de narrar.
Me explicó que la emoción lo embriagaba, que su corazón latía con rapidez. La primita los dejó solos, después de comunicarles que vendría a buscarla a las ocho, cuando terminara la misa. Me informó que se tomaron de las manos instintivamente, mirándose con dulzura, dirigiéndose enseguida hacia el Muro de Contención, y que desde ahí, delante del río, hablaron de su amor. Se besaron y abrazaron con pasión, jurándose amarse más allá de la muerte, hechizados por un circundante agonizante crepúsculo.
--Fue como si nos conociéramos desde un largo tiempo --comentó Carlos con la vista perdida en aquel recuerdo.
Me contó que así estuvieron, dominados por un estupendo encantamiento, hasta que la primita regresó, poco más de una hora, y que continuaron viéndose durante unos domingos, amándose cada vez con mayor intensidad en el mismo lugar, pero que los padres de ella lo averiguaron con los acechadores que comenzaron a vigilarlos, principalmente a su persona. Y por tal motivo decidieron mandarla hacia Norteamérica, para apartarla de él, quedándose por su partida muy afligido, tan adolorido que poca cosa le faltó para no perder la razón.
Relató que con frecuencia iba por el lugar donde pasaron felices instantes, recordándolos con nitidez, aconteciendo en ciertas ocasiones que veía la imagen de su adorada surgiendo por la esquina, en el sitio de la primera cita. Detalló que el llanto lo envolvía, pero que a veces no podía soportarlo y lloriqueaba frente al Río Higuamo (el Macoríx), comunicándome que luego de unos años (“Es algo increíble de creer”, expresó con sollozante voz), su gran y único amor, Luisa en persona, no una ilusión de su imaginación, volvió a manifestarse en el mismo lugar e igual tiempo, 7:00 PM, esa vez sola, y que se abrazaron ardientemente, llorando ambos de felicidad, y que abrazados caminaron hacia la orilla del río, amándose de manera apasionada. Me indicó que días después se casaron (claro, sin la participación de los familiares de ella, exceptuando a la prima, algunos de sus parientes, unos amigos) y que partieron para Miami, viviendo allá varios años, siete, retornando al pueblo para festejar junto al río el séptimo aniversario del hijo, nacido un día siete, a las siete del atardecer del séptimo mes del año 1977.
Realmente yo quedé maravillado. En ese instante, una voz infantil gritó:
--Papi, papi, papi,...
Carlos ojeó su reloj, y me manifestó:
--Es la hora, allá vienen. Míralos. Ven, ven para que los conozcas...
(De mi libro de relatos "En ese doblar de campanas").
UN DESAFIO AL MUNDO
Por: Bernot Berry Martínez (bloguero)
Soy un animal que va pasando por determinadas encrucijadas.
A veces no sé hacia dónde me dirige la vida, el destino, lo que sea.
No obstante, no puedo detenerme. Mi mundo se encuentra más allá
de toda esperanza.
Nadie, absolutamente nadie me puede seducir a realizar cuanto él anhela.
Tal vez eso pasó hace tiempo, cuando era un joven imberbe, rebelde, un apasionado por determinadas cosas que jamás quisiera enumerar.
La gran veracidad es que el tiempo partió y en vano no fue.
Nunca podré estar en paz con los depredadores del planeta, inmundos sujetos que destruyeron un hermoso mundo heredado de seres salidos de la mar.
¡Cuánta tristeza nos arropa!
¡Qué vergüenza es pertenecer a ignominiosos destructores de nuestro habitad, de nuestra fauna y flora, del medio ambiente!
Es mejor ser gaviota, colibrí, tijereta, algún triste ruiseñor buscando sus robadas crías.
¿A dónde llegaremos? ¿Acaso no saben que el planeta se está vengando?
Terremotos por doquier, erupciones de volcanes, poderosos tornados, inmensas tempestades, enormes maremotos,… Y esto es sólo el comienzo.
.El 2012 ya se halla en acción. No lo podemos parar. Es indetenible. Empero, ¿se alinearan los planetas como los Mayas profetizaron para el 21-12-12?
El hombre abusó en demasía con la destrucción del único planeta con condiciones de originar vida en nuestro Sistema Solar. Pienso que aguantó muchísimo para que nosotros cambiáramos esa inmadurez que nos ha seguido en el transcurso de los siglos.
Pero qué va. Somos como perros hueveros, con sus excepciones.
Estamos en nuestra gigantesca nave Tierra que se adentra hacia lo desconocido. ¿Con qué nos encontraremos en este viaje que quizá ni los Maestros Esotéricos conocen?
¡Bienaventurados los que vivan en aquel mañana de esplendoroso amanecer! El pensamiento positivo podrá salvar a muchos en este oscuro y hediondo ambiente. La hediondez nos lleva a actuar peores que las fieras.
Dejemos el petróleo en el sitio en que se encuentra. Ese mineral es la sangre del planeta. Ya está bueno de matar a tantos delfines, ballenas, y a numerosos animales marinos. Todos poseen igual derecho que nosotros de vivir en la Tierra.
¡MIRAD LAS ESTRELLAS Y EL MENSAJE QUE NOS DICEN!
¡Avanzar, avanzar, el cielo se está quemando!
'A CINCO MESES DE SU ASESINATO'
El Guaraguao en el 2008'UN CIUDADANO EJEMPLAR'
'CUIDADITO, CANDELIER, CUIDADITO'
Por. Bernot Berry Martínez
Ha manifestado el viejo general (R) Pedro Candelier que si el PPH-PRD pierde las elecciones habrá que reventar a mucha gente en la República. Este personaje fascista, quien fue jefe de la policía nacional, se halla más perdido que el hijo de Linbert. ¿Pero es que él piensa que los años no pasan en vano? Vamos, Candelier, ya eres un anciano como lo es Hipólito. Ambos están en el pasado trujillista, asimismo en los funestos doce años de Balaguer. Busquen sus hamacas...
No pertenezco a ningún partido. Fui un ex militar con baja Buena. Soy periodista independiente. Pertenezco al CDP hasta que me voten porque escribo cuanto me da la gana. No estoy vendido a ningún partido y por eso muchos me odian. La envidia de ser independiente es fabulosa. Pocos se atreven a escribir esto, porque no tienen ’aquello’ que a muchos les falta. Pero nunca he trabajado en ningún gobierno. Admiré el de don Juan Bosch, el hombre más grande que ha dado la República después de Duarte.
Pero usted, un quema burritos de infelices campesinos, desea chantajear a este pueblo que se halla cansado de gente como usted. ¿No sabe que es vigilado noche y día por el organismo de seguridad, quienes se hallan en su círculo de seguidores?
Candelier, ’Los Cimarrones’ ya se hallan preparados para cuanto pueda suceder, como también los demás cuerpos élites de nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Antiguo general, no juegue con fuego. Lo amarrarán como a un andullo o lo reventarán si quiere irrespetar cuanto informe la JCE por el alcohol que constantemente ingiere. Así que tómelo con su avena, que parece que Hipólito perdió ya.
Cuidadito, Candelier, para que pueda durar un poco más viviendo como un oligarca, cobrando su tremendo cheque, millonario, habitando una de sus lujosas mansiónes, igual a Mejía, un cómico natural metido a político.
Bueno, después de las elecciones muchos de su PPH-PRD irán a la cárcel, tanto de aquí como de EE.UU. ¿Es por eso que se hallan tan desesperados?
¡Y si fuera poco, viejete, el pueblo está listo para entrar en acción!
TRISTE RECUERDO EN EL CDP
25/04/2012 12:00 AM - Ramón Colombo
El martes, con Nuria en el CDP, en el mismo espacio que en los setenta acogía, igual que hoy, las protestas de los periodistas aliados en solo sueño de redención (por cierto, en tiempos en que teníamos como asesores legales al veterano Abelito y su bisoño asistente Leonel), cerré los ojos en medio de la calurosa asamblea y juro que sentí la triste sensación de vivir en aquellos terribles doce años de Balaguer. (Ojalá que esa sensación haya sido pasajera y no me asalte de nuevo con los ojos abiertos).
'ESE HOLANDE DEL PSF'
Por: Bernot Berry Martínez
Y en Francia ganó la primera vuelta el "socialista" Holande. Veremos en la segunda. El candidato del PPH--PRD, el ultraderechista Hipólito Mejía le mandó una felicitación. La gente se interroga de quién fue el de tal idea, pues se asegura que Mejía nunca ha hablado con Holande, ni lo conoce, tal vez por fotos.
Pobre Hipólito, un hombre que vive en el pasado, quien no aceptó ir a un debate con el otro derechista Danilo Medina, un vendedor de ilusiones. Pero este país de mulatos y negros (los blancos son una minoría) vive de sueños. Nuestros politiqueros hablan de arreglar a Dominicana, pero esto es imposible con la actual crisis mundial que vive el mundo por culpa de los capitalistas, principalmente los banqueros.
Realmente no sabemos a dónde llegaremos en estas elecciones, pero consideramos que a ningún puerto bueno. Todo esta vaganbundería de ambos partidos de ladrones, es una inmensa tragedia para el país. Los dos se hallan gastando un dineral en combustible, alcohol, alimentos para mantener a este infeliz pueblo. Pero cuidado: hay gente que ama la Nación acechando entre las penumbras. Una limpieza de piratas se puede hacer en unas horas. Entonces tendremos un país que marchará a su futuro histórico. Cuidadito Hipólito, cuidadito Danilito, ustedes pertenecen a la historia. Ya son fantasmas que recorren nuestras calles.
Quizás entonces, don Juan Bosch, fundador de ambas podridas organizaciones llenas de tramposos y adulones, sonreirá al espacio sideral en el cual se encuentra desilusionado.
Y sepan todos que Holande no es un maíz. Porque un politiquero que promete la unión matrimonial entre homosexuales y lesbianas (ellos --as-- les dieron el triunfo) no puede ser buena cosa, sino un podrido por obtener el poder político de un país con tantas bellas historias en el desarrollo de la humanidad.
¡Atrás esa cobardía que ensuciará la gloriosa Francia por siempre! Recuerden que la guillotina podría entrar en acción de nuevo.
Aguardemos mientras gritamos: VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION Y EL PERIODISMO INDEPENDIENTE. VIVA EL HUMANISMO. ¡FUERA LOS HIPOCRITAS!
JOSÉ ('PEPE') MUJICA CORDANO
Por: Bernot Berry Martínez (bloguero
Don ’Pepe’ Mujica
Este ex guerrillero, quien en su juventud pasó varios más de diez años en la cárcel, torturado, humillado, haciéndole la vida imposible, está casado con la actual senadora Lucía Topolansky, líder histórica del movimiento de izquierda de la República Oriental del Uruguay.
José ’Pepe’ Mujica nació el 20 de Mayo de 1935, o sea que es un hombre que ha realizado inmensos sacrificios en la lucha democrática por su amada patria. Es admirable en todos los aspectos en los cuales participó. Posee un lejano origen español por parte de sus abuelos. Da la impresión de poseer la sencillez de un cigüín, hermosa avecilla dominicana casi extinguida por la avaricia de los hombres en la destrucción de montes, bosques, ríos, indispensables para su reproducción. Muchos de ellos se han visto obligados a emigrar a las ciudades para poder sobrevivir.
‘Don Pepe’, como le agrada que le llamen, fue diputado, senador, ministro de agricultura, de ganadería y pesca. En la actualidad es el Presidente de Uruguay. Vive en la misma vivienda suya, no en la mansión presidencial. Desde que amanece agarra su tractor y se pone a trabajar en su pequeña finca para ponerla a parir alimentos que luego regala a sus amigos, pues en ese pequeño y enorme país a la vez no hay hambruna: la mayoría de sus habitantes tiene trabajo, la juventud trabaja y estudia, y aman a su nación con gran fervor. La delincuencia es baja. Los uruguayos tienen un bello porvenir, siempre y cuando la juventud no se desvíe por las inmundas drogas.
Don ‘Pepe’ Mujica es para mí el mejor presidente que ha tenido Latinoamérica últimamente. Es admirador del gran “Lula”, ex presidente de Brasil, impulsador del enorme poder económico que tiene ese inmenso país, siendo la actual sexta economía mundial.
Don ‘Pepe’ es un real hijo de Uruguay. Es un socialista con los pies en la tierra. Ya no cree en la derecha ni en la izquierda del ayer. Piensa que el mundo ha ido avanzando más o menos hacia el centro de ambas doctrinas. Es un marxista de la actualidad, con suficiente valor para no llorar como un niñito delante de una estatua pagana, cual hizo el bueno de Chávez por la enfermedad que padece, pidiéndole a ese pedazo de yeso con forma religiosa cristiana que lo ayude a curarse para poder seguir haciendo cuanto anhela por Venezuela.
Pobre Chávez (bueno, recordemos que fue monaguillo). Uno ignora si su verdadera vocación es sacerdotal. Creo que no es un verdadero militar, pues a éstos se le enseña a matar y morir. Es buen orador. Habla duro, pero se equivoca mucho. Es egocentrista. Si se cura, y lo deseo con pasión, es mejor que se retire de la vida militar y vuelva a tocar las campanas de algún templo entre montañas. Estoy seguro que mucha gente que lo admiraba se avergonzó a verlo en tan lastimosas fotos con religiosos que en el fondo se reían de un hombre llorando por no morir. Carajo, cuánta cobardía ha demostrado este tragador de vientos. Es la Ley de la vida, Chávez, todos estamos de paso en este planeta que hemos destruido por sacarle su sangre, el petróleo, según los maestros esotéricos. Ahora Ella se está vengando de nosotros.
Mientras tanto, que viva ‘Pepe’ Mujica, ‘Lula’, la Libertad de Expresión y el Periodismo Independiente. ¡Venceremos!
¿ES CIERTO QUE A H. MEJIA LO SACARON DE EUA?
Por: Bernot Berry Martínez (bloguero)
Según numerosas informaciones diseminadas por el mundo por las redes sociales y otros medios informativos, al anciano candidato del PRD, Sr. Hipólito Mejía, lo invitaron a salir con discreción de los Estados Unidos por las ‘graciosas’ expresiones que este candidato manifestó dentro de ese país. ¿Acaso creyó que se encontraba en su comunidad, en donde actúa como si fuera un cacique? Hasta recordó su demasiado cacareado burro de Gurabo.
Pobre Hipólito, vive en el pasado, en tiempo del trujillato y el balaguerato. Parece que no se ha dado cuenta que todo ese horrible ayer ha quedado atrás, en el basurero de la historia, aunque ha afirmado que si gana la presidencia es muy probable que ponga el servicio militar obligatorio para que los jóvenes aprendan disciplina como antes.
Eso de Trujillo y Balaguer pienso que jamás volverá al país, aunque reconozco bien el dicho de que “los pueblos que no conocen su historia la vuelven a repetir”. Bueno, si lo anterior acontece será otra vez será con un dictador muy progresista, favorable a las grandes masas desposeídas, jamás como lo hicieron los anteriores tiranos que hubo en esta sufrida Nación: ladrones, egoístas, cuatreros, narcos, egocentristas, crueles criminales...
¡Eso jamás volverá a suceder! Todo tiene su tiempo bajo el Sol.
Empero, volviendo al anciano candidato y su muy probable invitación a salir de los Estados Unidos de América (llegó el sábado en la noche, silencioso), es porque el calvo jipato, hablándoles a un grupito de hijos de sus ‘amigotes’, les dijo que cualquiera de ellos podría llegar a ser un grande en la política, ya “que si Obama, un africano nacido en Kenia llegó a ser presidente de Estados Unidos, ahora ustedes que poseen una mezcla más fina…”. Todo esto es una necedad de un candidato en un país que no es el suyo. A los yanquis no les agradaron tales palabras de HM. Son muy celosos que los suyos, y más con los negros que hacen cuanto quieren, siendo raro que los atrapen pues ellos se tapan sus vagabunderías. Y si la Justicia hace o no algo contra algún afro, entonces la poderosa mafia negra comienza a realizar manifestaciones pagadas, artículos en los diarios, etc.
Es que “el dinero abre todas las puertas, incluyendo las de los cielos” (Napoleón Bonaparte, el más grande estratega militar de los últimos tiempos, perdiendo en Waterloo por las riquezas que les dio las monarquías europeas a traidores generales prusianos).
¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION Y EL PERIODISMO INDEPENDIENTE! ¡ABAJO LOS TRANSFUGAS SINVERGUENZAS!
'A CUATRO MESES DE SU ASESINATO'
Por: Bernot Berry Martínez (bloguero)
El Guaraguao en el 2008
Siempre recordaré ese crimen cometido por el Alcalde Antonio (’Tony’) Echavarría contra ese Icono de Macorís, su símbolo, con más de 200 años de existencia, bicentenario, todo por no gastar unos pesitos. Lo derribó el cinco de Diciembre de 2011 con la complicidad de algunos silenciosos programeros y comunicadores para no perder estar bien con él, igualmente de sus mediocres asesores que no sabían cómo tratar su leve enfermedad, habiendo destacados técnicos en La Romana y Capital especializados en quebrantos de árboles. El que envió a tumbar ’Tony’ fue en donde el poeta Gastón F. Deligne escribió su inmortal poema "Arriba el Pabellón" o "Canto a la Bandera".
¡Qué lástima que en este pueblo existan tantos cobardes que sólo sirvan para extender la mano con la finalidad de que les den alguna prebenda. Y los numerosos adulones y ’lambones’ que poseemos es algo de fuerza mayor. Por eso Macorís se está derrumbando por todas partes aunque pretendan engañarnos lavando dinero del narco en la construcción de variadas edificaciones. Y lo grande que les encanta ser bastardos de un insignificante que se esconde detrás de una sacrada palabra.
NOTA: La foto del guaraguao es del 2008. Ella es la portada de mi texto "Anécdotas Macorisanas y"...




