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Bernot Berry Martinez (Turenne)

LOS ENVEJECIENTES

 

 

 

Por Bernot Berry Martínez  (bloguero)


Los pobres envejecientes llevan una vida pesarosa, abusiva de una sociedad indolente. Ellos dieron lo mejor de sus vidas para nuestro desarrollo, pero no se los toma en cuenta para nada. Fueron la crema de nuestro desarrollo. Y aunque viven abusivamente, con irrespeto de la mayoría del pueblo, ellos tratan de vivir sus últimos años con dignidad, porque supieron cumplir con su deber aunque hoy muchos los irrespetan.

La Ley sobre los envejecientes no se cumple. Incluso en oficinas gubernamentales y privadas, bancos, clínicas, hospitales,..., he observado con lástima cómo ese pobre hombre o mujer pasa un buen tiempo antes de ser atendido, aunque a veces se largan porque las piernas les están doliendo, lo sé bien porque numerosas veces me ha acontecido.

Desde luego, existen excepciones como es el Banco de León, El Popular, El Hipotecario o BHD, a veces la oficina de Edeeste. En fin, son pocas las que les dan prioridad a los envejecientes, quienes a veces tienen que soportar insultos de guardianes y personas sin conciencia a consecuencia de que el anciano desea pagar e irse con pasos lentos, pesarosos, temblorosos, hacia su humilde y solitaria vivienda.

¡Es triste la situación de los envejecientes! Pero es la vida. Y es dichoso aquel sujeto que en un país semisalvaje como lo es Dominicana llegue a la ancianidad.

Somos una selva en la cual los llamados moto-conchos se encaraman encima de las aceras y el transeúnte debe bajar de la calzada para no ser insultado por seres que llegaron de monte adentro a ver las luces de las ciudades.

La Ley de la Vida sigue su curso. Es indetenible.

¡Solamente lo hará cuando las fuerzas cósmicas que rigen el Universo comiencen la involución y volvamos al punto de partida!  

ESOS FUNCIONARIOS HAITIANOS

Por Bernot Berry Martínez (bloguero)

 

Si alguien creía que nuestros peligrosos vecinos eran individuos que se llevaban bien con nosotros, ese infeliz debería meter la cabeza entre un retrete y aspirar profundamente para que el hedor le llegue al cerebro y comprenda de veras quién es él.

Es lastimoso decir lo anterior pero alguna persona debió salirles al frente a tales tipos que en fondo les hacen el juego a los corruptos funcionarios que estafan al pueblo de Haití en desmedro de Dominicana.

Ya basta de tanta ñoñería con esa gente. ¿Acaso no existen más naciones que ese fallido territorio que erróneamente lleva el nombre de República de Haití? Que se dejen esos corruptos funcionarios de querer cogernos de pendejos. El Pdte. Medina metió la pata al mandar una delegación negociadora para allá. A los haitianos los dominan unos mafiosos. Medina lo que debió hacer es enviarles más de 300.000 haitianos y que hagan cuanto les dé la gana.

Ya basta de chantajes. Si los yanquis y canadienses los quieren tanto que se los lleven para sus respectivos países. Ellos poseen territorios de más y muchas riquezas. Dominicana es una nación pobre, pequeña, y casi fallida.

El haitiano le quita el trabajo al dominicano porque los empresarios los prefieren ya que son ilegales y no tienen que pagarles prestaciones ni el pago del Seguro Social. El trabajador dominicano es un pendejo que no exige sus derechos.

Es un error llamar a los haitianos nuestros hermanos. Son los enemigos más grandes que poseemos. Ellos se creen los dueños de esta parte de la isla y jamás descansaran hasta lograrlo, como en efecto lo van haciendo con la ayuda de los yanquis y otras naciones sin que nada hagamos por detenerlo. ¡Qué vergüenza!

Pero el dominicano debe preparase para defender a la nación de Duarte y Luperón. Somos gente de paz, pero listos para la guerra en caso necesario.

El Pabellón Tricolor no será manchado aunque de nuevo vengan los gringos a joder donde nada tienen que ver.

Fuera el chantaje del racismo. Viva la Rep. Dominicana. Fuera los haitianos.

GRAVE ERROR NUESTRO

                

 Por Bernot Berry Martínez (bloguero)

 

Han ido pasando los años llevando sobre mi conciencia algunas equivocaciones que deseaba relatar, darlas a conocer de manera sencilla, pues siempre he pensado que no se deben mantener arrinconadas, perdidas en el tiempo ciertos graves asuntos que a todos nos ocurrieron. Y no fueron políticos, como tampoco de bravura hombruna en esta sociedad considerada en aquel entonces muy machista.

No, lo nuestro, sin ruborizarme, fue el haberme enamorado de jóvenes de una clase superior a la que yo poseía y aún tengo. Repito que fue un lamentable error de mi parte, ya que las clases sociales, en cualquier parte del mundo, no se suicidan, esencialmente cuando las jóvenes se hallan dirigidas por terribles madres que anhelan lo mejor para sus hijas. Y ellas tienen toda la razón: buscan el bienestar para sus queridas descendientes, jamás lo contrario.

Y aunque luché fuertemente por ganar su amor, a veces algo demencial, las madres ideaban la forma correcta de mantener la mar tranquila cuando percibían que las aguas se agitaban alrededor de sus muchachas. Y pudo ser que éstas llegaron a quererme un poco, pero las llamas del amor no llegaron a crecer porque sus progenitoras las extinguieron a tiempo.

Realmente las madres ganaron aquellas guerras sin cuartel y duraderas. Ellas obtuvieron para sus hijas cuanto deseaban: estudios, matrimonios, nietos, etc., pero jamás lograron la felicidad de sus hijas. Hoy se hallan divorciadas, amargadas, sin esperanzas, y nosotros estamos más o menos como aquel triste ayer en el cual el desamor por poco acaba con nuestra vida.

Actualmente esta sociedad no es como la de ayer. Hoy todo es más fácil en cuestiones del amor. Las jóvenes no respetan a nadie. Amanecen con cualquiera en algún burdel barato. Ya nada es como antes. Las drogas han vencido a las tristes madres que anhelan ver felices a sus hijas. Y no me alegro por eso. Al contrario, me siento en parte culpable de pertenecer a una generación frustrada por culpa de aquel infame Golpe de Estado a don Juan Bosch.

¡Malditos sean quienes lo hicieron!



DETENGAN A ESE DEMENTE

 

         

Por Bernot Berry Martínez  (bloguero)

 

Si no detienen al ex Pdte.Rafael H. Mejía de cuanto piensa realizar cuando Vargas Maldonado haga la convención del PRD, de seguro que efectuará un mayor desorden que cuanto hizo en la Casa Nacional de esa organización.  

Mejía posee los tigres del millonario diputado Hubieres, gente que por un salami matan a cualquiera. Desde luego, Mejía anhela asustar a ciertos compañeros (as) para que no asistan a la convocatoria, pero una cosa piensa el burro y otra quien lo apareja.

Lo digo una vez más: si desean salvar al PRD deben amarrar al trujillito de Rafael H. Mejía con una camisa de fuerza y llevárselo para su inmensa mansión en Jarabacoa, construída cuando él desgobernó este país. Nadie sabe cómo la construyó ya que se hallaba quebrado al subir a la presidencia, saliendo  multimillonario. 

¡Vaya relajo grande, eh! ¿Y Quirino, ah?

¿COMO SALVAR AL PRD?

 

Por Bernot Berry Martínez   (bloguero)

 

La forma más sencilla y efectiva de arreglar al llamado Partido Revolucionario Dominicano, PRD (nombre absurdo para una organización de extrema derecha), es que los fanáticos seguidores de Rafael H. Mejía lo manden al cabrajo, pues este individuo no se halla bien de la cabeza, la tiene enferma y sin poderse arreglar jamás. Esto me lo confirmó un siquiatra de su entorno, quien en varias ocasiones le aconsejó que dejara la política y se fuera a su gran mansión que posee en Jarabacoa, en donde vive como las águilas, tremenda vivienda que adquirió cuando fue presidente. 

No obstante el enfermizo politiquero, el cual no sabe absolutamente nada de nuestra política vernácula (es trujillista), se incomodaba con el valiente médico que nunca ha sido un adulador de nadie en particular. Me informó el galeno que con cierta frecuencia debía inyectarle fuertes tranquilizantes para calmarlo y no fuera a cometer uno de sus muchos disparates que le vienen a su mente enferma, la cual desvaría muchísimo. Es por eso que hoy dice una cosa y mañana otra.  

Él, Rafael H. Mejía, es el responsable de que el PRD se encuentre como actualmente se halla, una organización enferma cual buque a la deriva, el que no se ha estrellado contra puntiagudos arrecifes porque un pedazo del mismo (su parte sana) está dirigido por un firme hombre, serio, sano de mente, quien si lo dejaran trabajar en paz es muy posible que alcance la presidencia dominicana. Me refiero a Miguel Vargas Maldonado.

Por tanto, se nota en lontananza que a Rafael H. Mejía lo deben conducir rápidamente a su enorme mansión en Jarabacoa, pero bien amarrado con camisa de fuerza e inyectado por aquel siquiatra que le conoce a la perfección.

De lo contrario el PRD morirá de inanición. 

OTRA GRAN VERDAD

 

Por Bernot Berry Martínez  (bloguero)

 

BOLIVIANOS: LA BANDERA DE CUALQUIER NACION DEL MUNDO ES ALGO SAGRADA. REPRESENTA A TODA SU POBLACION, NO AL GOBIERNO QUE ES PROVISIONAL, POR UNOS AÑOS, A VECES MESES O DIAS.

ESO DE QUEMAR LA BANDERA FRANCESA PORQUE CON SEGURIDAD EL PDTE.  HOLLANDE RECIBIO LA ORDEN DEL IMPERIO DE NO DEJAR PASAR EL AVION PRESIDENCIAL DONDE IBA EVO MORALES, NO JUSTIFICA LA BAJEZA DE PONER A ARDER LA REPRESENTANCION DE LA GRAN FRANCIA DELANTE DE SU EMBAJADA. HOLLANDE ES DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA, UNA ORGANIZACION QUE HACE TIEMPO ABANDONO EL MARXISMO Y SE ENCUENTRA DOMINADA POR EL CAPITALISMO BRUTAL Y ENLOQUECEDOR.

ADMIRO A EVO MORALES, PERO IGUALMENTE AL NOBLE PUEBLO FRANCÉS QUE NADA TUVO QUE VER EN NO DEJAR PASAR AL AVION BOLIVARIANO.

RECUERDEN QUE "LO CORTÉS NO QUITA LO VALIENTE".

UNA GRAN VERDAD

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A MI QUERIDO PADRE

 

 Bernot Berry Martínez  (bloguero)

 

AUNQUE HACE TIEMPO QUE PARTISTE DE NUESTRO LADO, CUANDO AUN ERA MUY JOVEN, SIEMPRE TE LLEVO CONMIGO. ES QUE ME ENSEÑASTE LA MEJOR CONDUCTA QUE SE DEBE LLEVAR PARA SER UN CORRECTO CIUDADANO.

SIEMPRE FUISTE UN HOMBRE SIN MALICIAS NI EGOISMO. NOS ENSEÑASTE QUE LA VERDADERA RELIGION ES NUESTRA CONCIENCIA.

SIEMPRE NOS PERMITISTE PENSAR CON CABEZA PROPIA, AUNQUE DE VEZ EN CUANDO NOS CORREGIAS PARA NO ESTRELLARNOS CONTRA LOS AFILADOS ARRECIFES QUE ACECHAN POR DOQUIER.

PADRE MIO, AHORA QUE SOY UN ENVEJECIENTE TE ADMIRO MAS QUE CUANDO ERA UN ADOLESCENTE.

FUISTE UN PATRIOTA DE LA FRANCIA LIBRE DEL GENERAL DE GAULLE, Y PONIAS CON ORGULLO LA BANDERA CON LA CRUZ DE LORENA, EMBLEMA DE LA RESISTENCIA FRANCESA EN PUEBLO CON PODEROSOS FASCISTAS Y SIMPATIZANTES.

¡AHORA SÉ LOS PELIGROS QUE TODOS PASAMOS!   

¡QUE LA PAZ SEA SIEMPRE CONTIGO, PADRE MIO, EN CUALQUIER DIMENSION EN QUE TE ENCUENTRES!          

 

 

UNA GRAN VERDAD

 

Por Bernot Berry Martínez   (Bloguero).  

 

Aunque eres un ’colega’ vendido al mejor postor, mediocre en extremo, te confieso cual dice el viejo dicho, que "quienes se van no hacen falta, hacen falta los que vendrán". Gracias.   

 

UN PUEBLO LLAMADO 'SAN PEDRO DE MACORIS'

Por: Bernot Berry Martínez (bloguero)

 

En República Dominicana, al Sureste, entre Santo Domingo y La Romana, con prácticamente dos ríos a su vera, el Macorix (más conocido como Higuamo) y no lejos El Soco, quedándole el Mar Caribe delante bañando sus costas.

El fraile Bartolomé de las Casas, primer cronista que hubo en América, en su afamado libro “Historia de las Indias”, escribió sobre esta región más o menos que a X leguas de Santo Domingo de Guzmán se encuentra un bello río que desemboca en la mar, al cual los nativos le llaman Macorix, rico en tierras productoras de viandas, con grandes y anchos distintos árboles, etc.

Pues bien, al pueblo no se le conoce su verdadera formación histórica, ya que aún los cronistas no se ponen de acuerdo, tergiversándose bastante cómo se hizo.

Aunque existen variadas teorías sobre la forma de su crecimiento, siempre aparece un famoso pero que lo enturbia, revuelve, retornando los reales investigadores a proseguir indagando con más firmeza y dedicación. Los demás aceptan cuanto han escrito y punto: son los conservadores de siempre, se consideran poseedores con certeza acerca de cómo se creó el pueblo y nadie los saca de tal creencia.

El nombre 'San Pedro de Macorís' le pusieron por ley firmada por un religioso monseñor que fue ’presidente’ de la República. Ahora, ¿de dónde le viene ese nombre? De cuanto los indagadores se encuentran seguros es que el Macorís le viene por el río, al cual le quitaron la s, españolizándolo. Sin embargo, la gran interrogante es lo siguiente: ¿de dónde sacaron el San Pedro? Los historiadores conservadores se empeñan en creer, defendiéndolo con firmeza, de que se debe al primer Papa que tuvo la Iglesia Católica, y nadie los saca de tal creencia, hablando barbaridades de aquellos investigadores liberales que con afán buscan la verdad hasta debajo de las rocas. Y hasta afirman los conservadores que quien no lo crea es moro, un peligroso ateo. Pero para los liberales es muy fácil esa solución casi fanaticada de la religión católica. No obstante, como los años no pasan en vano, llevándose los tiempos medievales a donde ‘el diablo’ lanzó las tres voces, éstos tienen ahora más tranquilidad emocional y pueden trabajar con más sosiego. Los liberales han llegado a la conclusión de que el pueblo se llamó Macorix, poniéndosele más luego “Macorís Platanero” a consecuencia de los muchos plátanos que se embarcaba hacia la capital, y que después el traidor Pedro Santana, vendedor de la República por un ridículo título monárquico, poderoso hatero, politiquero, un matarife, dueño del Este, sus aduladores lo cambiaron por el de “Pedro de Macorís”, y que al morir este servil criminal, los sabihondos curas católicos, aprovechando que “el Estado cambia pero la Iglesia queda”, le agregaron el San al Pedro de Macorís y muerto ese abejón. Y de esta manera se ha quedado entre el pueblo no pensante hasta ahora, cogiendo esta versión cada vez más fuerza ya que la constante repetición de las cosas, aunque sea una gran mentira, se convierte en tremenda realidad. Y de nuevo los curas vuelven a salirse con las suyas, inventándose absurdas leyendas que sus mediocres y románticos cronistas repiten como loros de piratas.

Cuanto sucede es que este pueblo comenzó a poblarse por contrabandistas antes que la cacareada leyenda de “Mosquitisol”. Es ésta la parte oscura de nuestra historia y que ellos, los historiadores conservadores, no desean que se conozca.